Lilypie Third Birthday tickers

Lilypie Third Birthday tickers

viernes, 21 de mayo de 2010

Fin de semana comunionero

Esto de ser Mayo tiene un efecto secundario que cada vez nos afecta más: las comuniones, o más exactamente, las primeras comuniones. Es impresionante cómo esto se ha estado convirtiendo cada vez más casi como si fueran bodas, de la cantidad de invitados, las comilonas y los regalos que se dan. Como otras muchas cosas en este mundo loco que llevamos, le damos una importancia desmesurada a cosas que antes no la tenían.

En fin, que el fin de semana pasado estuvimos en la comunión de la prima María, que aunque no se correspondió en absoluto con una comunión-boda (ni mucho menos, la verdad es que fue bastante moderada), sí que se asemejó mucho más a un gran evento que las comuniones que recuerdo de mi infancia. O al menos, la mía.

Los peques estuvieron en su línea: Carlos durmiendo gran parte del rato que estuvimos comiendo, y Cristina despierta y de brazo en brazo toda la tarde. Si es que nos vamos conociendo ya...

Eso sí, estuvieron todos los primos (primos hermanos y primos segundos) de los nanos: Rocío y Pedro, Aarón y Valerio.


Aarón es un pequeño terremoto, con los tres meses que les saca a Carlos y Cristina se mueve tanto que casi siempre sale borroso en las fotos. Está todo el rato corriendo de un lado para otro. Siendo casi de la misma edad, seguro que de mayores se llevarán bien, o al menos eso esperamos


Valerio es más pequeño pero también de la misma edad. Los cuatro constituyen la segunda hornada de primos de la familia (amplia familia) de Carmen en Albacete. Habrá que verlos de mayores, los cuatro de fiesta por ahí. Seguro que Cristina los lleva rectos como una vela ;) ¡Menuda es ella!

Pero bueno, no sólo de comunión estuvimos el fin de semana. El sábado, entre otras cosas, estuvimos en los columpios con los peques, y Carlos descubrió una nueva diversión:



Esa que se escucha de fondo es Cristina.

Por cierto que veréis que Carlos está con abrigo. Menudo frío que hacia en la meseta el finde pasado. Tanto fue así que Carlitos se puso malito, y la madre también. Los dos han estado con la garganta pachucha toda la semana; bueno, Carlos sigue aún con tos y mocos, aunque menos que a principio de semana. ¡Este invierno no termina de irse nunca!

jueves, 13 de mayo de 2010

La reina de la casa

Cristina se ha autocoronado como reina de la casa.



Como Napoleón. Bueno, él se coronó como Emperador, pero el gesto tuvo que ser parecido. El caso es que, al igual que otros en su posición, se está conviertiendo en una pequeña dictadora y si no se hace su voluntad se pone hecha una furia. Nos va a costar Dios y ayuda domar este carácter.

Hoy Cristina se ha puesto de pie por ella misma por primera vez. ¡Que gran logro!

domingo, 9 de mayo de 2010

Que bien que se lo pasan

Y mejor que se lo van a pasar según vayan creciendo. Por de pronto ya están empezando a interactuar entre sí, y cuando lo hacen se lo pasan realmente bien. Ahora de vez en cuando juegan a perseguirse, o a algo parecido. Es difícil de explicar con palabras, pero afortunadamente la tecnología viene en nuestra ayuda y el móvil que graba vídeos llega como la caballería para mostrarlo al mundo:



El otro día nos montaron una que merecería la pena de haberse grabado, pero no teníamos el cuerpo para jotas. Lo explico: nosotros en general solemos meterles primero a uno en la cuna (el que más sueño tenga), y cuando se ha dormido, normalmente al poco rato, metemos al segundo. Es lo que tiene compartir habitación, si los metes los dos a la vez se revolucionan y no se duerme ninguno. El caso es que la noche en cuestión habíamos metido ya a Carlos y llevaba un rato largo para dormirse, miestras que Cristina esperando daba muestras de sueño también. Así que entré sigilosamente en su habitación para ver si estaba dormido. Quieto como un palo en su cuna, pensé que efectivamente estaba roque, así que decidí que era momento de meter a Cristina con su hermano. Así lo hice, pero al cabo de escasamente dos segundos de salir de la habitación empiezo a escuchar unas risas... no sólo de Cristina, que se suponía despierta, de los dos. Risas no, carcajadas, a mandíbula batiente. ¡Pero bueno! nos dijimos Carmen y yo, ¿que les pasa a estos? Cuando entramos en la habitación al cabo de unos segundos nos encontramos a los dos en la cuna, Carlos de pie mirando hacia Cristina, Cristina de rodillas (aún no sabe ponerse en pie sola) también mirando hacia Carlos y los dos riéndose pero bien. Cuando los vimos así a los dos nos dio otro ataque de risa adicional, así que allí estábamos los cuatro riéndonos. De verdad que la imagen merecía una foto.

El caso es que no lo hicieron una vez, sino tres a lo largo de la noche, estaban revolucionadillos ese día. A las 11 se acabaron durmiendo, la parejita. Menudos son

Este finde nos hemos quedado en Valencia, y hemos aprovechado el buen tiempo que ha hecho para hacer cositas. El sábado hicimos compras de ropa, para mí (dado que mi cura de adelgazamiento me ha hecho quedarme sin vestuario utilizable; esto merece una entrada en el otro blog, ya lo contaré) y para los nanos. Es que la ropa de verano del año pasado obviamente ya no les sirve, y la de invierno de este año dentro de poco será inutilizable. Así que de compras toca. Esto de comprar para dos es una ruina, si la ropa de los peques es cara (no tanto por el precio en sí, sino por el poco aprovechamiento que tiene), esto de comprar por dos es tremendo. El sábado por la tarde estuvimos en los columpios con los peques, cada vez les gustan más, aunque claro que les tienes que hacer tú todo el esfuerzo.

El domingo quedamos por la mañana con unos amigos y sus niñas en el Jardín del Turia. Ya he comentado alguna vez que el antiguo cauce del río Turia es un largo parque con multitud de actividades, repartidas por tramos a lo largo del mismo. Para los que desconozcan Valencia, el parque se ha construido sobre el cauce de un río que ya no está ahí. Me explico: el río Turia es uno de esos ríos mediterráneos con casi nada de caudal todo el año pero que cuando llueve de verdad se lo lleva todo puesto, crecida tras crecida. En Valencia han habido inundaciones periódicas causadas por el río desde hace siglos, y una en concreto (el año 1957) fue lo bastante catastrófica para determinar cambiar el trazado del río y crear una nueva desembocadura unos kilómetros al sur de la ciudad. El cauce abandonado se utilizó finalmente para hacer un largo parque (puede parecer obvio, pero hubo otras propuestas como por ejemplo construir una autopista urbana, ¡que barbaridad!), que se ha ido llenando con los años de varios puntos de interés: el Palau de la música, la Ciudad de las Artes y las Ciencias (incluyendo el Oceanográfico), El Gúlliver, el Parque de Cabecera, el BioParc, campos deportivos, etc






Bueno, tras esta disgregación histórico/turística, el caso es que yo esto lo contaba porque esta mañana hemos estado en el parque con estos amigos, nos lo hemos pasado bien con los peques y sus nenas, quienes se sienten muy mayores cuando están con los nanos. Claro, tienen 5 (casi 6) y 3 años, si es que son ya unas señoritas. Aquí están los 4 jugando juntos:



Bueno, está claro que vivimos sólo de fin de semana en fin de semana. De los días entre semana apenas si cuento cosas. Es el signo de los tiempos...

Otro día cuento más, abur!

martes, 4 de mayo de 2010

Mercadillos medievales

A juzgar por nuestra experiencia reciente, los mercadillos medievales están de moda. ¿Que porqué digo esto? Pues porque dos fines de semana consecutivos hemos estado en mercadillos de este estilo, y eso sin buscarlos.

El fin de semana de la semana pasada estuvimos comiendo en la playa con unos amigos, una paellita dominguera en un buen día de finde primaveral. Y en la playa había un pequeño mercadillo medieval, con sus caballitos para que montasen los niños (los peques no lo hicieron, afortunadamente son demasiado pequeños aún para pedir), con sus tabernas medievales, con sus aves de cetrería, artículos artesanos etc etc. Pequeñito pero apañado, y en la playita. A continuación, Carlitos en brazos de Carlos (un amigo) y Cristina en brazos de Carmen, mirando bichos.



Este fin de semana hemos estado en Albacete, y ¿adivinais qué? Otro mercadillo medieval, más grande y con más puestos, aunque del mismo estilo que el otro. Algunos yo creo que hasta eran los mismos que la semana pasada. Debe haber un 'circuito' de mercadillos medievales y los señores que participan deben ser siempre los mismos. Imagino que hay incluso una empresa que los organiza y se los ofrece al ayuntamiento de turno: "Oiga, sólo tiene que dejarme el permiso y el espacio en la calle y le monto un buen tinglado para que sus vecinos se diviertan un par de días". En fin, que hemos pasado sábado y domingo de mercadillo. Incluso hemos comprado cosas: queso de cabra artesano y chocolate (está de muerte).

Y hemos comido en un puesto de comida supuestamente medieval aunque más bien era gallego. Si nos ponemos puristas, muy medieval no era porque el pulpo iba acompañado de patatas cocidas, y la patata es un tubérculo traído de América, por lo que en la época medieval, antes del viaje de Colón, mal podían hacer así el pulpo. Pero bueno, detalles: al lado había un puesto de mojitos, tampoco me resulta muy medieval. La comida, eso sí, muy buena, aunque carilla carilla. Nos pusimos moraos:



Con mamá y tita Rocío:



Los peques se han portado relativamente bien. Empiezan a no querer dormir por las mañanas, especialmente Cristina (que raro, ella otra vez), quieren dejar atrás la siesta matutina. Sin embargo, aún no tienen aguante para no dormir hasta después de la comida, así que sistemáticamente se duermen un rato antes de la comida. Carlitos que es más dormilón lo hace menos, pero con Cristina lo de dormir a destiempo se le da realmente bien. Qué cruz.

Ambos dos están avanzando mucho físicamente. Carlos pide una y otra vez que e llevemos andando. O sea, lo que que quiere es que le demos las manos para que él se apoye y vaya andando por ahí, con sus papás agachados (y arriñonados) para sujetar sus manitas. Se pone a tu lado, se apoya en tí para subirse y a continuación sube las manitas para que le cojas. Sabe más que los ratones coloraos.



Y Cristina también evoluciona. Ya gatea de verdad de vez en cuando, no estilo 'cuerpo a tierra' sino gatear gatear. Y se apoya en los muebles o en la cuna para ponerse de rodillas. Así empezó Carlos. Al final esta niña andará también. Como era de esperar, claro.



Eso si, si tiene que darse prisa se tira al suelo y vuelve al estilo 'Teniente O'Neil'. Pero cada día lo hace mejor

domingo, 25 de abril de 2010

Juego de pelota

El otro día Carmen les compró una pelotita de plástico para que jugaran. El siguiente video es del mismo día en que les dimos la pelota. Puede verse cómo los dos juegan (o lo intentan) con la pelotita, Cristina con mucho interés por ir tras ella, y Carlos con interés por quitársela. Carlos se hace un poco pesado. La estrategia de Cristina cuando a Carlos le gusta algo (lo que sucede a menudo) es quejarse, lloriquear, patalear y esperar a que alguien (léase papá o mamá) se lo quite al tete para devolvérselo a ella. Es una estrategia que da resultados, aunque sólo a veces, porque de vez en cuando nos decimos que tiene que incrementar su tolerancia a la frustración y procuramos no hacer mucho caso.

Se ponen los dos muy pesados y se pelean por la pelota, tanto es así que llegamos a dudar si no deberiamos haberles comprado dos, una para cada uno.



En todo caso el día siguiente Carlos ya presentaba bastante menos interés por la pelota. Cristina, no, seguía muy interesada. Es curioso que a Cristina le gustan más los juguetes como las pelotitas y a Carlos le interesan más los peluches. Salvo con el perrete de dormir, que Cristina no sabe vivir sin él.

Este video muestra a Cristina el día 2 de la pelota. Menos mal que no compramos dos porque Carlos ya le hacía muy poco caso. La novedad del primer día. El final del video muestra a Carlos de nuevo intentando quitarme la cámara. Esto es una constante.



Hoy día a Cristina tampoco le interesa demasiado, juegan los dos de vez en cuando con ella, pero no mucho.

El siguiente video es con globos, no con pelotas. Y de nuevo a Cristina le gustan mucho. Está encerrada en el parque jugando con dos globos, se lo pasa bien, no?



Ale, otro día sigo con más cosas.

lunes, 19 de abril de 2010

Cristina de viaje

Carlos y Cristina no son malos viajeros. Carlos especialmente, como con casi todo, es un auténtico bendito. Se porta genial, eso cuando no está dormido, porque el coche causa un efecto somnífero en él. Aún así, aunque esté despierto suele portarse muy bien y no da la lata en todo el viaje.

Cristina, a pesar de no viajar mal, es otra historia. Dormirse se duerme pocas veces, y poco tiempo, cuando no directamente a destiempo: justo cuando estamos llegando. Es una especialista en ello. Y cuando está despierta puede estar durante horas 'hablando' (te pone la cabeza como un bombo), o incluso llorando y quejándose. Entonces es peor. Hemos descubierto recientemente que la música clásica en el coche la calma bastante.

Bueno, el siguiente video es de Cristina en su versión 'light', es decir, blah blah, blah blah, blah blah. Es un video para ver con el sonido activado.



Me pregunto cómo será cuando comience a hablar de verdad.
Que bonicos que están cuando duermen los dos a la vez.

sábado, 17 de abril de 2010

El regalo de tito Pedro

Han pasado ya unas semanas desde el cumpleaños de los peques, pero no he tenido ocasión de hablar del regalo del tito Pedro. Hay que aclarar que el tito es un poco friki, también teleco metido a informático, casi no hay más que decir al respecto. En todo caso, el día del cumple de Carlos y Cristina, Pedro trajo su propio regalo para los nanos: un par de camisetas con inscripción. Una para Carlos, otra para Cristina. Esta foto las muestra:



Definitivamente, el tito Pedro está hecho un freak do carallo

domingo, 11 de abril de 2010

Puente de San Vicente en Valencia

Este finde pasado ha sido puente en Valencia. Ya sé que me repito, pero insisto en que San Vicente (en genérco) me resulta un santo muy agradable.

El sábado estuvimos de comida familiar con los titos y abuela de los peques, y haciendo algunas compras matinales de poca entidad. Fue un dia muy tranquilo y tanto los peques como los mayores se lo pasaron muy bien.



El domingo en cambio estuvimos en la playa comiendo con unos amigos, Miguel Ángel y Lola. Hizo un día espléndido para estar en la playita, eso pensamos nosotros y media humanidad que abarrotaba el paseo marítimo paseando. Claro que pudo influir el festival internacional de cometas que se hacía en la playa este mismo fin de semana. Era un espectáculo ver tanta cometa junta, además de que hacían exhibiciones de dominio de las cometas. De muestra un botón:



Carlos y Cristina se quedaban embobados mirándolas. También es cierto que con todo el follón que había en la playa todo les llamaba la atención.



En la comida, tanto el uno como la otra se comportaron en su línea habitual: Cristina no se durmió a la hora en que le tocaba echar una siestecita y se tiró toda la comida reclamando su dosis de atención. Carlos en cambio es lineal: si tiene sueño se duerme ¿para qué resistirse? ¿qué sentido tiene? Yo particularmente veo más lógica la postura de Carlos. Cristina en cambio mientras tenga cosas que mirar, ¿para qué va a dormir? ¿Y perderse todo lo que hay alrededor?

Hela aquí en brazos de Miguel Ángel. No se durmió hasta las mil, absolutamente derrotada.



Finalmente el lunes también festivo estuvimos haciendo compras que nos hacían falta. Ropa, cachivaches, trastos para los peques y demás. Otro día tranquilo.

Y aquí acaba la crónica del finde. En breves fechas, más.

jueves, 8 de abril de 2010

Lagunas de Ruidera

Siguiendo con lo que comentaba en el post anterior, en los días de Semana Santa aprovechamos para hacer una excursión a las Lagunas de Ruidera, paraje natural de la Mancha que hace tiempo que no visitábamos y que, según nos habían contado, estaba muy lleno de agua debido a las abundantes lluvias de este invierno. Así que pensamos ¡córcholis, vámonos un día de excursión a las Lagunas! (sustitúyase ¡corcholis! por el palabro que mejor convenga al contexto)

Y es cierto, las Lagunas estaban para ser visitadas, estaban preciosas, como hacía mucho que no las veía, si alguna vez las había visto así (tampoco las visito tanto). Desbordaban agua por todos lados, en algunos tramos el agua se metía casi en la carretera y las cascadas entre las diferentes lagunas daban gusto verlas:



Lamentablemente, no fuimos los únicos en tener la misma idea. Aquello estaba tan lleno de gente que costaba desplazarse de un lugar a otro, y aparcar el coche era tarea similar a buscar aparcamiento libre en el centro de Madrid un día laborable a las 12 de la mañana. Complicado es un eufemismo. Vamos, que casi parecía un Benidorm rústico. En la siguiente foto se aprecia un poco la cantidad de gente a la par que se aprecia lo bonita que estaba la cascada.



Esto de la escasez habitual de agua en las Lagunas de Ruidera es un mal común a otras muchas zonas de la Mancha húmeda. Un problema de combinación de escasez de lluvias (endémico del pais entero) con sobreexplotación de los recursos hídricos del subsuelo. Vamos, que riegan demasiado y dejan esquilmados los acuíferos. Problema común a las Tablas de Daimiel, los Ojos del Guadiana y otro muchos humedales manchegos.

En todo caso nosotros nos lo pasamos bien y logramos pasear por los alrededores de las lagunas y las cascadas. A los peques parece que les gustaban, supongo que por el ruido del agua pero estaban un poco como hipnotizados.





Carlos se portó como un angelote, cada día se porta mejor. Cristina en cambio decidió darnos un poco la lata con el tema de las comidas y el sueño. Sobre lo de comer, ese día lo eligió para decidir que la comida de cuchara no le gustaba demasiado, que lo que realmente le gusta es eso del jamón.



En el video se dedica a comer trocitos de jamón, tranquilamente, sin desmanes ni gritos. Justo lo contrario de lo que hacía cinco minutos antes, tratando de darle de comer un potito. Es que estamos tratando de introducirles un poco los sólidos, y ese día probamos a darle un poco de jamón antes de comer de cuchara. Gran error, ya no quiso cuchara. Se puso hecha un basilisco. Tras gran esfuerzo y medio potito al final nos rendimos y probamos con el jamón de nuevo ¡mira tú! pues parece que le gusta a la niña. La renuencia a la cuchara aún le dura, aunque va por días.

En cuanto al sueño, no quiso dormir en toda nuestra estancia en la zona. En todo el día no durmió hasta que la volvimos a meter en el coche para volver a casa de los abuelos. Y claro, un poco tontita sí que estuvo, claro.



Otro día más. Hasta otra

miércoles, 7 de abril de 2010

Semana Santa 2010

Este año hemos tenido una Semana Santa poco agitada: hemos estado en Albacete con los abuelos. Bueno, de hecho Carmen y los nanos han estado toda la semana mientras yo estaba trabajando de lunes a jueves y los dos fines de semana (festivos incluidos) todos en Albacete.

Han sido unos días de mucho comer y mucho ver a gente. Siempre que quedas con alguien es a tomar algo, a comer o a cenar. ¡Así no hay quien mantenga el peso! Pero también han sido días de descubrimientos para los peques. No hay más que verlos en la siguiente foto, descubriendo las procesiones de Semana Santa junto con el primo Aarón.



O en este video, hay que ver lo atentos que están



Mas cosas nuevas para los peques: los columpios. Los llevamos al parque, en realidad para seguir a sus primos que querían ir a jugar, y al final los montamos en los columpios. Cristina se encontraba muy suelta y enseguida le encontró la gracia al asunto



Carlos también disfrutó, e incluso fue capaz de "columpiarse" un poco. Accidentalmente, eso sí; o quizá es pasión de padre, que se yo. Bueno, apreciadlo por vosotros mismos:



Otro descubrimiento más: el perrete mecánico de los primos, que se mueve como uno de verdad (es un decir) y que a los nanos les produjo diferentes reacciones. Está claro que siguen siendo sorpresivos, uno nunca sabe cómo van a comportarse ante un nuevo estímulo.



Hubo más descubrimientos (el jamón, las lagunas de Ruidera, etc), pero dejaré alguna para el siguiente post, que si no no acabo nunca y es tarde. ¡Tengo sueño!

Abur!

sábado, 27 de marzo de 2010

¡Cuenca que hermosa eres!

¡Ah, no! ¡Que eso es en Murcia! Lo de Cuenca es ¡Eres única!

La semana pasada al final nos escapamos de fallas durante un par de dias, jueves y viernes estuvimos de excursión en Cuenca, ciudad de las casas colgadas y de los mil museos (¡¿cuantos hay?!). Tanto petardo y tanta gente en la ciudad es un poco cargante si no eres fallero, y al final huimos un par de días. Y elegimos la ciudad de Cuenca por su cercanía (relativa) a Valencia y a Albacete, donde luego íbamos a pasar un par de días más. Ahora bien, la próxima vez que planifique una escapadita, voy a mirar bien mirado lo de las cuestas, porque acabé hasta el gorro de empujar el carrito de los bebés.

Cuenca es una ciudad partida en dos, como otras similares, con un casco antiguo bonito y una ciudad nueva que es donde vive la gente. No me extraña, si yo viviera en Cuenca también viviría en el 'llano'. sobre todo con bebés. Como dato curioso, la población de la ciudad y la provincia no alcanza la que tuvo en el siglo XVI. Eso es declive y lo demás son tonterías.

La parte de arriba es bonita, de hecho está declarada Patrimonio de la Humanidad desde 1996; tiene algunas particularidades como casas de 7 u 8 pisos por un lado y 2 o 3 por el otro (lo que da una idea de su orografía) y bastantes palacios, iglesias y conventos, gran parte de ellos convertidos en museos (Diocesano, el de la ciudad, el de Arte abstracto Español, el de las ciencias de Castilla-La Mancha, la Fundación Antonio Pérez, la Fundación Saura, el museo de la Semana Santa y el Espacio Torner). Pero está claro que no la pensaron para ser cómoda de habitar. Como no somos muy de visitar museos con bebés que puedan dar el espectáculo nos centramos en visitar lo visitable por fuera y disfrutar de un buen día soleado (a ratos).

Visto desde la parte de arriba de la ciudad, el skyline tiene su aquel:





En esas fotos se ve abajo, al fondo, el Parador Nacional de Cuenca que fue donde nos alojamos. Para subir hasta ahí arriba hay que empujar mucho el carrito, os lo aseguro.

Las siguientes dos fotos salimos los chicos por un lado, y las chicas por otro, con la Catedral al fondo, la cual, a pesar de ubicarse en medio de Castilla la vieja, pertenece curiosamente al estilo Primer Gótico Francés, arquitectónicamente hablando. Al parecer la reina de por aquel entonces era de por allí y tuvo su influencia a la hora de hacer construir la Catedral. Creo que la foto de las chicas es más aparente, se nota que no salgo yo ;).





Los peques han vuelto a portarse de escándalo en esta escapada. No nos podemos quejar en absoluto de su comportamiento, llevándolos todo el día metidos en el cochecito de un lado para otro, nos han dejado comer, han dormido sus siestas, y no han dado ningún escándalo en ningún momento. En el hotel se durmieron a pesar de que no estaban solos en la habitación, nos quedamos con ellos y pedimos que nos subieran algo para cenar a nosotros. Y aún así, con tele puesta y todo, se durmieron, un poco más tarde de lo habitual pero sin dar mucho la lata. Aquí los tenemos recién levantados con su papá en la cama y por el suelo poco después para jugar. La cara de recién levantado se me nota sobre todo a mi, pero ellos tampoco llevaban mucho rato despiertos.







Para acabar, hay que hablar un poco del Parador de Cuenca, donde nos alojábamos. Ventajas: muy bonito como gran parte de los paradores (era un antiguo convento) y pegado al casco histórico de la ciudad. Andando, 5 minutos aún empujando carrito. Desventajas: ya va necesitando un pequeño repaso para renovar su aspecto y funcionalidades. Por ejemplo, el ascensor era pequeñito y el carro gemelar no cabía ni en broma. Lo solucionamos subiendo a los nanos en brazos y dejando el carrito en recepción. El personal del Parador muy amablemente nos permitieron dejarlo alli y no nos pusieron ni media pega. Otra desventaja, que es complicado aparcar, pero con la tarjeta de 'Amigos de Paradores' nos daban el parking gratis, y como nos la hicimos este verano a raiz de nuestras vacaciones en Vic, pues se solventa el problemilla.



Nos estamos planteando que si estos dos se siguen portando así hay que aprovechar y hacer excursiones mientras podamos.

Ale, ya está bien que luego me quejo de que los post me salen super grandes.

Hasta otra.

lunes, 22 de marzo de 2010

Videos de primera

Estos ultimos dias he acumulado unos pocos videos que merecen la pena de verse, y los he juntado todos para este post.

El primero es un video de Carlos, que tenía un problema: si se desplazaba de un lado a otro gateando, no tiene manos libres para poder llevar cosas consigo. Pero ya ha encontrado la solución. Si es que este chiquillo es de un listo...



Hace unos dias compramos un frikicacharro, un robotito-aspirador de esos que van recorriendo la casa, o una habitación, mientras aspiran el suelo (¿no dice ZP que hay que consumir para animar la economía?¡pues eso!). El caso es que un día decidimos presentárselo a los peques a ver que les parecía, y esta fue su reacción.



Está claro que Carlos siente atracción-miedo con el cacharrete, mientras que Cristina se queda paralizada mirandolo. Ahora que han pasado unos días Carlos ya no le tiene ningún miedo, y más bien al revés, sólo ha quedado lo de la atracción. Hay que alejarle del trasto este porque se apoya encina suyo y no creo que esté diseñado para aguantar el peso de niños encima.

Finalmente, un tercer video: Carlos y Cristina de risas con su madre. Que bien se lo pasan, les encanta que jueguen con ellos a esto.

jueves, 18 de marzo de 2010

Falleritos

Estamos de Fallas en Valencia. Bien sabe Dios que soy yo poco fallero, a pesar de que la falla de nuestro barrio es de las importantes (a pesar de recién llegada, llevaba varios años consecutivos ganando el primer premio, hasta precisamente este año, que ha sido derrotada). Mi relación con el mundo fallero ha sido siempre limitada y tangencial. No obstante, soy consciente de que los niños viven de otro modo las fiestas, y a pesar de que los peques son muy pequeños aún para disfrutar de ellas, este primer año festivo les hemos comprado un pañuelito fallero y les hemos dado un pequeño toque festivo.



Están un poco somnolientos en la foto, eso si.

Por lo menos Carlos y Cristina no muestran por ahora signos de tenerle miedo a los petardeos propios de estas fiestas. Ya veremos el año que viene. De todos modos creo que lo más probable es que en general seamos de los que huímos de la ciudad durante las Fallas. Conozco un montón de gente que tiene esa política (el tito Jose Ignacio sin ir más lejos). Y eso que tenemos la inmensa suerte de no tener un casal fallero debajo de casa que no nos deje dormir, y ni siquiera se escucha mucho el ruido de las despertás. En casa no se percibe demasiado el ruido fallero.



Esa que se ve ahí no es una despertá de barrio, pero si tienes la mala suerte de que tu dormitorio da a una calle por la que pasa una despertá, el susto matinero no te lo quita nadie.



La foto es del montaje de la falla de Nou Campanar de este año, aún no estaba completamente montada pero ya apuntaba maneras. La falla más alta de la historia, según he leído por ahí.

martes, 16 de marzo de 2010

Carlitos y Sara Carbonero

A Carlos le gusta Sara Carbonero. O por lo menos se comporta como si le gustase, porque cuando estamos Carmen y yo tranquilamente viendo las noticias de Tele5 cuando comemos (todo lo tranquilo que se puede estar dejando a estos dos sueltos por el salón mientras tanto), en cuanto aparece ella Carlos se dirige a la tele a mirarla de cerca. No es que se ponga de nervioso como cuando ve la Mikidanza, pero casi.



La verdad es que Carlos demuestra buen gusto. ¡Si hasta tiene club de fans la muchacha!

Insistiendo en el buen gusto de Carlos, la otra persona con la que hace esto de acercarse a la tele a mirar (aunque menos que con Sara) es nada menos que Patricia Conde.



Lo dicho. Que apunta bajo el pequeñín.

PS: Me acabo de enterar (rebuscando en la web sobre la ella) que Sara Carbonero es la nueva novia de Iker Casillas. Me reitero. Carlitos apunta bajo.

lunes, 15 de marzo de 2010

Mas (¡y van tres!) de cumpleaños

Me avergüenza un poco confesar que los peques han tenido una tercera fiesta de cumpleaños. Bueno, era un poco excusa para ver a un montón de amigos que hace una eternidad que no veíamos, pero lo cierto es que en la práctica era otra fiesta de cumpleaños. De hecho, estaba previsto que tuviera lugar en uno de los fines de semana antes o después de su cumpleaños real, pero por imposibilidades bien nuestras bien de los invitados, se ha retrasado hasta este fin de semana pasado.



Carlos y Cristina se lo han pasado como micos correteando (léase gateando/arrastrándose por el suelo). Habían unos cuantos niños más y ambos dos han disfrutado intentando jugar con ellos. La verdad es que todos ellos han sido muy cuidadosos para no pisar a estos dos que eran los únicos que aún no saben andar.



Nos hemos encontrado con que Carlos ha encontrado una nueva vocación: le gustan las latas de bebidas. Creo que de mayor querrá tener el vestidor ese del anuncio de heineken. ¡Carlos! ¡trae una cervecita!



Cristina ha preferido dedicarse a abrir sus regalos antes de que se los diesen. Si es que todos empaquetaditos en una esquina, la estaban llamando!



Si, ya se que en el post anterior había dicho que iba a hablar de los gustos femeninos de Carlos, pero lo dejo para la próxima. La actualidad se me ha adelantado.

Ta otra!