Lilypie Third Birthday tickers

Lilypie Third Birthday tickers

viernes, 8 de abril de 2011

Juegos y mas juegos

Llevamos un par de semanas con bastante poco que contar; no hemos hecho nada especial y los días transcurren sin mucho que destacar. Así que me he decidido a rescatar algún video y alguna foto de estos días, todos ellos con un denominador común: los peques jugando.

Primero un pack de fotos de los nanos en el parque, hace un par de semanas en Albacete. Está claro que cada día aprovechan más el parque y los columpios. Para empezar, Cristina subida en un bicho de esos con muelle debajo (hay que ver cuan limitado es mi vocabulario en relación a los columpios... sácame del tobogán y me pierdo), al fondo Carlos sentado en el columpio (este es el "columpio" en sentido estricto, ¿no? ¿O tiene otro nombre?).



En la segunda foto aparecen los dos columpiándose con su madre (que no aparece) y su tita Rocío (que sí aparece). Carlos, como he explicado en más de una ocasión, es más prudente, y cuando quiere bajarse directamente lo pide, en su vocabulario limitado ("ah eh eh eh"). Y se baja muy controladamente. Pero Cristina simplemente se suelta e intenta bajarse, da igual a la velocidad que se esté moviendo en ese momento. Acabó tirada por el suelo y llorando por el batacazo. Pero mientras tanto se lo pasó muy bien. Y Carlos también.



Aquí aparece Carlos jugando en una torre. Y en la siguiente Cristina jugando con las piedrecitas del suelo. Por cierto que se le colaban por las mangas... o ni se por donde, luego al cambiarla aparecieron hasta en los pañales.. ¡dentro!





Continuamos con otro pack de fotos, en esta ocasión con los nanos jugando en la terraza de casa, un día de estos útimos en los que hacía muy buen día, pero nos pilló con mucha pereza para bajar a la calle y nos quedamos jugando en la terraza. La primera foto es de Carlitos metiendo una canasta por todo lo alto. La canastita es un regalo de su tito Álvaro, baloncestita aficionado en su juventud como el padre de las criaturas. Ni que decir tiene que me gusta verle meter canastas, me sale de dentro ese gusanillo de aficionado al baloncesto. Cristina prefiere pegarle patadas a un balón, en cambio.



Las otras dos fotos son de la tienda de campaña que la abuela paterna les regaló por su cumpleaños. La tienda junto al tubito apenas si caben en la terraza (como en el resto de la casa), pero ahí la pusimos y ellos la disfrutaron. Carlos gusta más de meterse por el tubo, Cristina no tanto, ella prefiere meterse en la tienda ("su casita") por la puerta y jugar ahí dentro







Para acabar, un video de Carlos jugando en casa de los primos con un trenecito del primo Pedro. Están pululando por ahí Cristina y Aarón, además de alguna tita más. Carlos se lo está pasando en grande tirando el trenecito por la pendiente del puente que hace la vía, pero en algún momento incluso tira el perro de peluche. No tiene el mismo efecto, no tiene ruedas, parece pensar Carlos, y lo deja a un lado.



Ale, otro día más. ¡Ciao!

lunes, 28 de marzo de 2011

¡Hay que cortarse el pelo!

Desde luego los nanos han sido pelones; hasta hace escasamente unos meses tenían bien poco pelo en la cabeza, sobre todo Cristina. Les ha costado empezar a acumular algo de cabello sobre sus cabezas. Pero ya han empezado, y hay que ir a la pelqueria a cortarlo un poco para que esté más ordenadito, y para que crezca más sano. A Carlos ya lo hemos llevado alguna vez, pero el otro día los llevamos a los dos juntitos. Y se portaron super bien, los dos muy formalitos mientras les cortaban un poco el pelo. Aquí los tenemos a los dos:



¿A que se portan bien? Cuando quieren, claro...

Ciao!

lunes, 21 de marzo de 2011

Escapada a Javea

Este fin de semana pasado nos hemos escapado de Valencia, cumpliendo un doble objetivo:

1) Huir de la ciudad en fallas, que es una locura de ruido, follón y gente
2) Hacer alguna escapada, que siempre hablamos de hacerlas y nunca lo hacemos

El caso es que hemos elegido la cercana Jávea para la escapada. Teníamos puntos de Paradores y nos ha salido bastante económico un par de días allí. El hotel está bastante bien, la habitación amplia y con vistas al mar, ¿qué más se puede pedir?



Ha sido un fin de semana muy intenso, hemos hecho un montón de cosas. Claro que ha sido un finde largo porque el viernes lo cogí de vacaciones y nos escapamos tres días en total.

Carlos y Cristina se han portado bastante bien en general, alguna pelea entre hermanos por querer los dos las mismas cosas al mismo tiempo y algunas cabezonerías de Carlos de las de tirarse al suelo. Nada del otro mundo. Teníamos un poco de miedo de las comidas, porque si bien ambos dos (sobre todo Carlos) han empezado ya a comer de todo, la verdad es que va a días y hay momentos en los que no quieren, y entonces no hay manera. Pero no, en general se han portado más o menos bien y han ido comiendo lo que les hemos pedido; algún día hemos tenido que complementar con potito porque a base de aceitunas (¡que pasión por las olivas, Dios!) no se puede vivir bien, pero en general una experiencia positiva. Aquí los tenemos en diversos momentos alimenticios:




Como además el tiempo ha acompañado hemos comido algunos días en terracitas que asomaban al mar. Es un auténtico lujo estar en pleno Marzo sentado en una terracita al solecito viendo el mar con este par de renacuajos portándose bien sentaditos en sus tronas:




Como hizo muy bueno, también estuvimos de paseo por la playa. Tanto por el paseo marítimo como por la playita en sí. Tuvo mucho éxito una vaca de cartón piedra que había en una tienda. Cada vez que pasábamos por allí habñia que ir a tocar el cencerro:



Es curioso cómo los dos peques se parecen tanto en algunas cosas pero son tan distintos en otras. A los dos les encanta el mar, tanto es así que en la habitación del hotel nos pedían una y otra vez que les cogiéramos en bracitos para asomarnos todos a la ventana a mirar el mar a escasos 20 o 30 metros ("hola, mar, hola peces, hola tortugas" decía Cristina). Y en la playa igual, los dos querían verlo de cerca, pero Carlos llegaba al extremo de querer meterse en el agua: había que retenerlo, y él tiraba y tiraba de tí para ir al agua, ¡y está fuerte el niño! Cristina en cambio se acercaba a una distancia pero se enfadaba si la querías acercar más. Carlos en general es más aventurero, Cristina más asustadiza.





Las pelotas se las compramos en un chiringuito de la playa a los dos. Un rato de pelea por la pelota amarilla, vete tú a saber porqué.



Un auténtico futbolista en potencia.

Esto de que Carlos es más aventurero y Cristina más prudente no significa que sean igual de cuidadosos. No. Es muy curioso pero Cristina ya lleva varios accidentes de todo tipo: se ha caido por una escalera (pequeña, de 4-5 escalones), de cabeza del sofá al suelo, varios golpes con chichón incluido... vamos, de todo. Carlos en cambio aún no lleva ni un solo chichón en aún corta vida de Indiana Jones. Tiene mucho cuidado y no se cae nunca. Esto da para una entrada entera pero viene a cuento porque la pobre Cristina el primer día de estancia se cayó de cabeza contra una piedra del jardín del Parador y se hizo un pedazo de chichón en la frente... impresionante. Lloró poco para lo que se había hecho, que estuvimos dudando si llevarla al médico. En las fotos de antes se puede distinguir aún el impacto en la cabeza, aunque ya habían pasado un par de días.

También tuvimos algo de tiempo de hacer visitas a los alrededores. El casco histórico del pueblo no es que sea de un tremendo atractivo turístico pero tiene algunas cosillas que ver; básicamente la iglesia-fortaleza y el entramado de callejuelas para pasear. Aquí está Carlos jugando en un columpio con la iglesia al fondo



También hicimos alguna escapada a los alrededores. Javea tiene una costa bastante bonita, con cabos escarpados como el Cabo de San Antonio o el Cabo de la Nao. Sería más bonito seguramente si no estuviera hiper-urbanizado; pero seguramente también sería mucho más difícil de llegar a ellos para domingueros como nosotros si no fuera por eso. En fin, aquí una muestra de los cuatro desde el cabo de la Nao (¿no tiene este nombre reminiscencias escolares?)



El domingo nos volvimos pronto porque no queríamos que nos tocase atasco a la entrada a la ciudad. Muchos valencianos no-falleros huimos de la gran ciudad en fallas porque es un auténtico caos de ruido, y nos imaginamos que muchos de ellos llegarían a casa el domingo por la tarde. Así que a las cuatro o así nos volvimos a casa. Así pudimos ver al tito Álvaro que se volvía a Londres un rato más tarde. Y el resto de la tarde nos fuimos al Bioparc. Ya he comentado que nos hicimos un par de bonos anuales, así que poodemos acercarnos cualquier día para pasar un rato. Ideal para una tarde de domingo sin plan alternativo.



Los peques se lo pasaron genial. Nos acercamos sin cochecito para poder acceder a la zona de Madagascar (no dejan entrar con carrito porque los lemures, que andan sueltos por ahí, se echan encima). El caso es que tuvimos ocasión de ver varios lemures. Aquí hay un par de ellos:



También vimos a los suricatos (los favoritos de Carlos y Cristina), a un cocodrilo, jirafas, gorilas, flamencos, hipopótamos...



La verdad es que hay cosas muy chulas en el Bioparc. No es por hacerles publicidad, pero hay momentos muy muy interesantes, no te diré yo que sea como participar en un reportaje en medio de la sabana africana, pero casi casi... o si no, véase este baño de los elefantes, visto a escasos diez metros de ellos:



En fin, un fin de semana intenso, lo dicho. Los peques acabaron el domingo reventados, pero es que a nosotros parecía que nos hubiera pasado un camión por encima.

Otro día más, ¡ciao!

lunes, 14 de marzo de 2011

Cumplimos 2 añitos

Los peques cada vez son más mayores. Como debe ser, claro. Ya tienen dos añitos. Y en ello estamos, de celebración. Hace dos fines de semana, con una semana de retraso, lo celebramos con los primos y titos de Albacete. Lo de la semana de retraso es porque la semana anterior, cuando tocaba en realidad celebrarlo, la mami de los peques estaba malita, y no habían ánimos de celebración. Como ellos en realidad no se enteran, preferimos dejarlo para la semana siguiente.

Aquí estamos cantándoles el "cumpleaños feliz". La pobre Cristina no lo supo llevar muy bien y se puso a llorar como una magdalena. Carlos en cambio, nos miraba a todos pero no se sentía mal.



Carlos se sabe poner morado con lo que sea. Los pasteles le parecen muy bien:



En Valencia, la abuela les trajo un regalo a casa: una "tienda de campaña" donde se pueden colar y jugar a entrar y salir. A los dos les gusta mucho. Lleva además un tubo de entrada lateral que también les encanta. Eso sí, cuando la sacamos nos tenemos que salir de casa prácticamente



Por cierto que van de amarillo y con las caras pintadas porque ese día celebraban el carnaval en la guarde, y les habían disfrazado de caramelos de limón (a toda la clase de caramelos de algún sabor/color), e incluso hicieron una especia de desfile de carnaval en el patio del cole. No tengo imágenes muy buenas del desfile, porque nos pilló un poco lejos, la única en que salen los dos es esta:



Parece hecha a propósito: no sale ningún otro niño.

También en la guarde les felicitaron los años el día que los cumplían, les pusieron un par de coronas y les cantaron el "Cumpleaños Feliz". Cristina se la sabe ya.



Este fin de semana pasado estuvimos con la abuela, los titos y la prima Zoe celebrando aquí su cumple. La prima está creciendo también un montón, los peques están encantados con ella. Sobre todo Cristina:



La cuida como si fuese un muñequito.

Pero en general los dos quieren jugar con ella y cuidarla.




Me ha costado tiempo para escribir todo esto. A ver si logro escribir algo pronto. Ciao!

martes, 22 de febrero de 2011

Dramatico Carlos

Carlitos es un gran actor dramático. Ríete tú de Colin Firth (aún no hemos visto la del Discurso del Rey ¡que raro!), Carlos no le anda a la zaga. Cuando está frustrado porque no le dejamos hacer algo, se tira al suelo, sin más, a lloriquear. No lo hace muy a menudo, y suele solucionarse con un simple "Adiós, Carlos, papá y mamá se van"... te alejas un poquito y enseguida se levanta aún lloricoso y se va contigo, y no le dura mucho, enseguida se le pasa.

Pero hay veces que no es tan rápido. El otro día fuimos a un centro comercial, al Decathlón, a buscar unas cosillas. Este tipo de sitios le encantan a los nanos, tantas cosas llamativas que mirar y coger, ir de un lado a otro con tantas novedades. Pero claro, no se lo pueden llevar todo, así que cuando Carlos cogió una pelota de voley casi a la hora de irnos, y se puso a jugar con ella le dijimos que no, que la dejara en su sitio. La reacción de Carlos fue la de otras veces: al suelo a llorar Pero en esta ocasión no reaccionó al "Carlos que nos vamos", nosotros nos alejamos unos metros y él se quedó allí, tirado en el suelo como un trapo olvidado... pobrecito. La gente pasaba cerca suyo y se le quedaba mirando "Pobre niño abandonado" debian pensar. Nosotros estábamos al lado, a unos metros escasos, haciendo como que nos habíamos ido, no nos veía, pero no estaba preocupado en absoluto, lloriqueaba mansamente en el suelo..



Al final tuvimos que ir a por él a consolarlo un poquito. Pero estuvo sus buenos 2 o 3 minutos así. Es de un trágico... ;)

Por cierto que al final se llevaron un par de minipelotas de waterpolo. Si es que nos tienen dominados!

miércoles, 16 de febrero de 2011

Cristina Cantarina

Voy a empezar a escribir alguna entrada acerca de las primeras palabras de los peques. Bueno, de la peque, porque en este aspecto Cristina va bastante por delante de Carlos, que dice bien poco. Por no decir no dice ni 'papá' o 'mamá' prácticamente. En fin, ya llegará, cuando esté preparado, no hay prisa.

Cristina en cambio es una parlanchina nata. Nos va a poner la cabeza como un bombo en no demasiado tiempo. Habla por los codos. En esto, como en otras cosas, los nanos cumplen el tópico: ellas hablan antes que ellos.

El siguiente video es de Cristina en el baño 'cantando' una canción con su madre. En realidad quien canta es Carmen, Cris sólo acaba las estrofas, pero está muy graciosa. Hay que verla.



Se sabe un montón de canciones, es curioso porque se las aprende enseguida. Es lo que tiene ser un niño, son esponjas y todo lo absorben. Carlos no canta pero tararea muy bien ;)

Una entrada breve, pero así mejor, en pequeñas dosis

sábado, 12 de febrero de 2011

Desayunos y otros sucesos

Estas semanas hemos tenido algunas novedades en nuestro día a día. Los peques evolucionan. Otro día hablaré de la lengua suelta de Cristina, que es una de las cosas que más rápidamente evolucionan, pero hoy trataré alguna otra cosa. Es que se me acumula la tarea, con tanto tiempo entre actualizaciones

Carlos y Cristina nunca han sido de muy mal comer, afortunadamente para nosotros, porque un niño mal comedor es una desesperación. Sin embargo hay serias diferencias entre ambos: Carlos es un tragón y Cristina es delicadita. Pero es que esta tendencia, que ha existido casi siempre, se está exagerando. Carlos ya come de casi todo, lo que le des por lo menos lo prueba y si le gusta (que no siempre) se lo come sin problemas. Cristina en cambio si es nuevo por de pronto lo normal es que se niegue a probarlo. La estrategia entonces es dejarselo delante e ignorarla un rato, porque a veces si piensa que no la estamos presionando para que lo pruebe, entonces es cuando lo hace, si le da la gana, claro. Otras muchas veces no, pasa de ello y no hay manera. El mensaje es algo así como "yo como lo que quiero y cuanto más queráis que prueba algo, menos lo voy a intentar". Es una cabezona de cuidado.



En este contexto, hemos empezado a desayunar todos juntos los fines de semana. Entre semana no nos da tiempo entre llevarlos al cole y prepararnos nosotros, pero en fin de semana nos molestamos en preparar la mesa con varias viandas, fruta, leche (que no toman, pero insistimos), galleta, bollos, etc, para hacerlo más entretenido y que coman con los papás, cosa que les gusta. Ahí los tenemos, Carlos con un bollo con nocilla y Cristina con galletas. Este es un ejemplo de lo que decía antes, a Carlos le encanta la nocilla, pero es que Cristina ni siquiera quiere probarla.




Otra cosa: a los peques les gusta pintar. En papel, con ceras, con bolígrafo (un peligro), en las paredes (sí, sí, un desastre de paredes que tenemos...) y también en la pizarra que Papá Noel les trajo en Navidad de casa de los titos Jose y Ana. En realidad les gusta tanto pintar cmo borrar. Aún no hemos colgado la pizarra en ningún lado, pero algún día de estos lo haremos. Es curioso que al principio a Carlos esto de la pintura (originalmente en papel) no le tiraa mucho. Vamos, que no hacía ni caso. Pero ahora le gusta mucho, más que a Cristina incluso, que le gustó desde el primer día. Se entretiene mucho, e incluso su profesora de la guarde nos dice que es el niño que más pinta de la clase.





Estos días son las fiestas de Campanar, el barrio donde vivimos. Originalmente era un pueblo de huerta de las cercanías de Valencia pero hoy en día ha sido absorbido por la gran ciudad. Eso sí, queda el trazado histórico del pueblo en medio de la ciudad, casitas bajas y plaza de la iglesia. En esta plaza se puso el fin de semana pasado un mercadillo medieval, uno más de los muchos que se ponen con cualquier excusa en toda España, y con el fin de pasar el rato allí nos dirigimos con los pequeñajos. También vino el tito Álvaro, que es quien aparece con Cristina en la foto:



En el mercadillo compramos un xilófono para Carlos y Cristina. En muchas ocasiones nos vemos obligados a comprar "dos de cada", pero esta vez sólo compramos uno. Lo cual nos lleva a periódicas discusiones por el uso del instrumento. No son capaces de coger un palo cada uno y usarlo a la vez, no, ha de ser de uno de ellos y no se lo deja al otro. Hacemos turnos, y les obligamos a respetarlos. A ver si aprenden a compartir algún día.



Además de disfrutar de las fiestas, nos fuimos a ver a la prima Zoe y los titos a su casa. A los dos le gusta mucho ver a la prima, se le acercan con una curiosidad tremenda y un cuidado extremo (no se si piensan que se puede romper o algo así). el caso es que claro está que mucho rato no se podían estar quietos, así que salieron a jugar un rato a la hermosa terraza qe tienen los titos, y acabaron jugando con un par de taburetes que habían allí. Grandes momentos de diversión para grandes y pequeños:



Por cierto que el tito Pedro sí me envió la foto de Navidad con los Reyes Magos, pero es que la imagen del Rey Gaspar ha salido tan penosa que casi que no voy a ponerla aquí. Pobre Rey Gaspar, tanto esfuerzo para esto.

No mucho más por hoy, otro día más

miércoles, 26 de enero de 2011

Los Reyes Magos

Ya han pasado unas cuantas semanas desde que pasaron los reyes, la verdad es que se me ha pasado un poco el tiempo, pero como prometí hablar algo sobre esta mítica jornada para los niños, pues eso, me pongo a ello. De todos modos me he quedado con las ganas de poner una foto que me tiene que enviar el tito Pedro, que no ha podido enviarme aún por motivos varios, y que estaba esperando. Pero bueno, ya la pondré otro día.

La experiencia de Reyes empezó para nosotros en realidad el día antes; por la mañana fuimos a la Universidad, al campus, porque se organizaba una "visita" de los reyes para los familiares de la gente que trabaja allí. Entre ellos el tito Pedro. Y claro, no podíamos ser menos y nos apuntamos, fuimos con los primos. Estaba todo muy bien organizado (se nota la experiencia de varios años haciendo esto), los Reyes se subían a un estrado en la sala del paraninfo y los niños iban subiendo por turno a ver a uno de los reyes, quiees les hacian unas carantoñas y les daban un regalito. A Carlos y Cristina les tocó el rey Gaspar, que fue muy simpático con ellos y les regaló un libro de animales a cada uno. Que les encanta, por cierto.

Lamentablemente no pude hacer fotos de la ocasión, y por eso esperaba que el tito Pedro me enviara alguna, pero no ha podido aún, ya me llegará.

Luego nos fuimos de comida or ahí con los titos y otros amigos de los titos, de la universidad, y fuimos a un sitio muy bien montado donde además de restaurante es parque infantil. Tienen una ludoteca con monitor donde puedes dejar a los niños por un módico precio de 3 (al lado de donde estás tú comiendo) y te los mantienen la mar de entretenidos. (¿Porqué no hacen más sitios así? Que poca visión comercial tienen los hosteleros, luego se quejan de que no se puede fumar en los bares...). A partir de tres años, eso si. Nosotros tuvimos que cuidar de los peques, pero el resto de la marabunta infantil del restaurante estaba pasándoselo en grande todos allí metidos. Aquí un momento de Cristina jugando con la prima Rocío y otras niñas:



Como no podíamos dejar a estos dos solos en la ludoteca los dos comieron con nosotros, sentados en sus tronas de viaje. Y como tardaron en traernos todo lo de comer, se tuvieron que entretener con otras cosas:



Observese lo bien que coge el boli Carlos, eh? Y no le hemos enseñado, le sale así solo.



La verdad es que cada día más se entretienen con lo que sea. La atención no les dura mucho centrada en lo mismo, pasa de una cosa a otra en un plis, pero se nota que van creciendo ya.

El día grande de Reyes les amaneció en casa de los abuelos. Como era de esperar, aún se enteran poco del rollo este por lo que no se levantaron expectante ni con ganas de ir a buscar sus regalos (no aún, ya veremos el año que viene). Pero sí que se alegraron mucho cuando vieron las cajas con los regalos y luego con los juguetes. Aquí está Cristina con la caja antes de quitarle el papel de envoltorio:



En casa de los abuelos los Reyes les trajeron una muñeca a Cristina (que llora si le quitas el chupete, ¡que peligro!) y un juego de utensilios domésticos a Carlos. Si, ya sabemos que es un regalo un poco extraño, pero es que a Carlos una de las cosas que más le gusta es irse a por la fregona en casa, no hay manera de separarle de ella. Así que una de juguete (y tiene éxito la dichosa fregona con su cubo). En todo caso no acaban de tener claro para qué sirven las cosas, Carlos por ejemplo usaba la aspiradora para subirse como si fuera un coche:



En casa de los primos los reyes dejaron una caja de disfraces para Cristina (es conocida la afición de la niña por los disfraces) y un juego de bloques de construcción para Carlos. este ultimo juego tiene mucho éxito para construir "torres", un día de estos a ver si le hago una foto y lo publico. Aquí Carlos empezando a disfrutar del juego:



Ultimamente no hemos hecho mucho más, el último fin de semana de frio estuvimos en Albacete y no salimos de casa de los abuelos para nada (entre otras cosas porque tanto yo como los peques estuvimos malitos), así que no hay mucho que contar. Pero en breve, más.

Ciao

miércoles, 12 de enero de 2011

Acabó la Navidad (por fin)

Con unos cuantos dias de retraso, pero parece que por fin vamos a dar cuenta del resto de Navidades. Que han sido prolíficas en comilonas y más comilonas. No me extraña que haya engordado.

En fin, ya conté en la entrada anterior acerca de los regalos de Papá Noel y de la comida de Navidad con los titos, la abuela y la prima Zoe, en Valencia. Para Nochevieja nos fuimos a Albacete a pasar el resto de las Navidades con la familia materna. Diez días en Albacete (claro, de ahí mis kilos de más, si de normal cada fin de semana que voy ya me pongo ciego, diez días tiene que acabar conmigo).

Así que en Nochevieja estuvimos con los otros titos, los otros primos, y los otros abuelos. Los peques en la cuna, eso sí, porque era un poco tarde para ellos, pero estuvimos de fiesta con los primos y luego se lo contamos. Algún momento memorable de la nochevieja:

La prima Rocío de reina de la fiesta



El padre de Rocío y sus titos:



Pero bueno, los peques no pudieron estar, así que no me extenderé más sobre este día.

El domingo día 2 de Enero estuvimos en una comida con los amigos de la Universidad, y los múltiples niños que entre todos acumulamos. Casi más niños que padres. Los peques aquí sí que se lo pasaron muy bien, en el Restaurante Nuestro Bar (que a pesar de su nombre es uno de los mejores de Albacete en cuestión de comidas típicas de la región) casi que montaron una revolución entre todos, diez niños en total. Lástima que no me llevara la cámara y no tenga ninguna imagen del evento.

Otro momento importante de las Navidades, por supuesto, es el día de Reyes. Me extenderé más en otra entrada, porque merece mención especial, pero hay que decir que se lo pasaron muy bien con todos sus juguetes nuevos y con los de los primos. Alguna imagen sí que dejo por ahora, pero ya digo que en otra entrada me extenderé mas. Aquí están los peques con los regalos que los Reyes Magos dejaron en casa de los abuelos:



Otro día quedamos con (casi)todos los primos (y descendencia) de Carmen para ir a comer al campo. Uno de los tíos tiene una explotación ganadera en el campo, y el primo Jesús, hijo suyo, ha aprovechado el espacio para ir haciendo una pequeña granja con un montón de animales que a los pequeños les encantaron. Se lo pasaron en grande, porque habían caballos, burros, ponis, un jabalí (enorme), patos, ocas, perdices, gallinas, pájaros de colores, peces, perros, pavos... Unas cuantas fotos que dan fe de todo ello:

Con el tito Vicente en brazos viendo los caballos:



Y Carlos en brazos de no se muy bien quien, lo mismo:



Carlos, disfrutando de los patos y las ocas (no tengo 100% claro que fueran ocas, pero es que mi capacidad como biólogo es muy limitada):



Con todos los primos, algún tito y un poni agobiado:



Cristina en el "estanque" viendo los peces de colores:



Carlos de nuevo, con el primo Pedro que tenía en sus manos un cachorrito de perrete que a Carlos le encantaba:



Parece ser que hace años que hay allí un pequeño futbolín de juguete, y lo sacaron para diversión de los peques. Aquí están en un video con el primo Aarón jugando en el futbolín (no a meter goles, claro, pero jugando al fin y al cabo):



Ya he comentado alguna vez que a Carlitos le gustan mucho los perros, o por lo menos jugar con ellos. Aquí tenemos una prueba de ello, Carlos persiguiendo a la perra que era la mamá del perrete que se ha visto antes en la foto:



Tuvimos ocasión de ver a todos los primos de Albacete (además de Pedro y Rocío): María, Aarón, Valerio, Lúa y Paula. Aquí está la prima Paula vestida con un abrigo muy muy gracioso:



El primo Valerio, jugando con el futbolín:



Una foto de la prima Lúa, de la que hemos hablado alguna vez pero que no hemos mostrado nunca. En esta foto está como una muñequita la chiquilla



Finalmente, uno de los motivos de mis kilos de más: el arroz que se preparó Jesús, quien es un maestro del arte de la cocina. Que bueno estaba!



Lo dejamos por hoy, ya es bastante. Pronto, más (espero)

Ciao!

lunes, 3 de enero de 2011

Navidad, Navidad, dulce Navidad

La Navidad, ese momento del año donde nos juntamos a comer, comer y COMER una y otra vez, y para intercambiarnos regalos. Dicho sea de paso, la Navidad es otra cosa con niños, se disfruta más. Y aunque los nanos son aún demasiado pequeños como para realmente enterarse de lo que está pasando, sí que notan el ambiente especial y se lo pasan bien en tgodas las reuniones familiares y con amigos.

El día de Navidad estuvimos comiendo en Valencia con la familia paterna. Y por supuesto, los peques recibieron todos los regalos que les trajo Papá Noel. Todos ellos tuvieron notable éxito, unos más otros menos, pero todos sus regalos les han gustado.

Aqui tenemos a Carlitos 'peleándose' con su madre por la apertura, o más bien el desempaquetamiento, de uno de los regalitos (unos cochecitos) y a Cristina a la expectativa de ver qué hay en la bolsita que está a punto de abrirse. En este caso, unos animalitos de plástico:




Obsérvese que Cristina viste 'de largo'. En concreto, se trata de la parte de arriba de un pijama que Papá Noel le trajo a su madre, un pijama con un estampado de Mickey y Minnie Mouse. En cuanto Cristina lo vió no tardó ni un segundo en pedir que se lo pusiéramos, y no paró hasta conseguirlo. No se lo quitó en toda la tarde.

Esta otra foto se corresponde con otro de los regalitos, una pizarra de verdad, grandecita, con sus tizas por supuesto. Les encanta pintar en ella, aunque aún no tenemos muy claro dónde colocarla. Claro que hemos descubiero que las tizas pringan un montón, pero qué le vamos a hacer (!)



Y finalmente una foto de la reacción de los nanos a otro de los regalos: unas motos (sin pedales, de esas que se empujan directamente con los pies en el suelo). En cuanto las vieron se quisieron montar en ellas y no pasaron de recorrer el pasillo. Luego les bajamos a la calle a disfrutarlas un poco más. Era de esperar que este regalo fuese exitoso, porque Carlos cada vez que ve a un niño con un artilugio de estos en un parque se dirige a él como loco. Lo curioso es que la moto ha tenido casi más éxito con Cristina que con Carlos.



En fin, regalos y más regalos. Y aún tienen que venir los Reyes que vienen este año en Albacete. Esto es un no parar.

¡Feliz año 2011!

domingo, 26 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

Siguiendo la tradicion iniciada el año pasado, esta Navidad los nanos quieren desear al mundo unas buenas fiestas y un feliz año 2011



¡Feliz Navidad!

jueves, 16 de diciembre de 2010

De visita a zoe

El otro día estuvimos viendo a la prima Zoe, y por fin los primos pudieron verla. Hasta ahora era tan pequeña que no era recomendable que estuviera en contacto con otros niños posibles portadores de sabe dios que virus y/o bacterias, así que hemos retrasado el momento hasta hace poco.

He aqui una foto de los tres juntitos, a zoe no se la ve muy bien porque está en manos de su mami, pero bueno, es la primera foto d elos tres juntos (creo), es un documento histórico (!)




Los peques se portaron super bien y mostraron un genuino interés por su primita. De Cristina lo esperaba, de Carlos la verdad es que menos, me sorprendió gratamente. Si es que se nos hacen mayores!