Primero un pack de fotos de los nanos en el parque, hace un par de semanas en Albacete. Está claro que cada día aprovechan más el parque y los columpios. Para empezar, Cristina subida en un bicho de esos con muelle debajo (hay que ver cuan limitado es mi vocabulario en relación a los columpios... sácame del tobogán y me pierdo), al fondo Carlos sentado en el columpio (este es el "columpio" en sentido estricto, ¿no? ¿O tiene otro nombre?).
En la segunda foto aparecen los dos columpiándose con su madre (que no aparece) y su tita Rocío (que sí aparece). Carlos, como he explicado en más de una ocasión, es más prudente, y cuando quiere bajarse directamente lo pide, en su vocabulario limitado ("ah eh eh eh"). Y se baja muy controladamente. Pero Cristina simplemente se suelta e intenta bajarse, da igual a la velocidad que se esté moviendo en ese momento. Acabó tirada por el suelo y llorando por el batacazo. Pero mientras tanto se lo pasó muy bien. Y Carlos también.
Aquí aparece Carlos jugando en una torre. Y en la siguiente Cristina jugando con las piedrecitas del suelo. Por cierto que se le colaban por las mangas... o ni se por donde, luego al cambiarla aparecieron hasta en los pañales.. ¡dentro!
Continuamos con otro pack de fotos, en esta ocasión con los nanos jugando en la terraza de casa, un día de estos útimos en los que hacía muy buen día, pero nos pilló con mucha pereza para bajar a la calle y nos quedamos jugando en la terraza. La primera foto es de Carlitos metiendo una canasta por todo lo alto. La canastita es un regalo de su tito Álvaro, baloncestita aficionado en su juventud como el padre de las criaturas. Ni que decir tiene que me gusta verle meter canastas, me sale de dentro ese gusanillo de aficionado al baloncesto. Cristina prefiere pegarle patadas a un balón, en cambio.
Las otras dos fotos son de la tienda de campaña que la abuela paterna les regaló por su cumpleaños. La tienda junto al tubito apenas si caben en la terraza (como en el resto de la casa), pero ahí la pusimos y ellos la disfrutaron. Carlos gusta más de meterse por el tubo, Cristina no tanto, ella prefiere meterse en la tienda ("su casita") por la puerta y jugar ahí dentro
Para acabar, un video de Carlos jugando en casa de los primos con un trenecito del primo Pedro. Están pululando por ahí Cristina y Aarón, además de alguna tita más. Carlos se lo está pasando en grande tirando el trenecito por la pendiente del puente que hace la vía, pero en algún momento incluso tira el perro de peluche. No tiene el mismo efecto, no tiene ruedas, parece pensar Carlos, y lo deja a un lado.
Ale, otro día más. ¡Ciao!
