Lilypie Third Birthday tickers

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domingo, 19 de septiembre de 2010

Vacaciones en la playa (y IV): nuevas experiencias

Bueno, allá vamos con la traca final de las vacaciones.

Empecemos con lo más fuerte: ¡Cristina empezó a caminar solita durante estos días! Ya Carlos había comenzado a andar hace unos meses y de hecho ya es un experto cuyos retos no son mantenerse de pie andando sino pasar al correr y al subir/bajar escalones. Pero Cristina iba un poco por detrás, y aún no se había arrancado sola, aunque sí que andaba mucho de la manita. El caso es que un día estaba yo en nuestro apartamento del hotel, Carmen duchándose y estos dos en la habitación. Yo estaba tras la minicocina haciendo algo y controlando que no hicieran ninguna barrabasada, cuando de pronto veo que Cristina se suelta del sofá donde estaba sujeta de pie y se lanza a andar ¡sola! Lo malo es que iba directa a una pared, peor aún, a una esquina que formaba una columna del edificio. No se si llegué a balbucear algo o si sólo me quedé pasmado y expectante, pero al final se desvió y sólo rozó con el hombro en la pared y no llegó a pasar nada. A partir de ese momento Cristina empezó a caminar solita y desde entonces no ha parado. El video siguiente se filmó el mismo día que hizo la maniobra descrita, desde luego la niña ya estaba preparada, era solo una cuestión de confianza.



Que grandes momentos. Carmen tiene otra versión de los primeros pasos, pero no llegaron a verse. El día anterior al que he descrito ella estaba preparando algo cuando escuchó a sus espaldas unos pasos que llegaron a tocar sus piernas por detras. "Carlitos, quehaces ahí?" o algo sí le dijo, asumiendo que los pasos sólo los podía producir Carlos. Pero no era Carlos sino Cristina. Que sorpresa. Pero no la llegó a ver andar.

Otro de los grandes momentos de las vacaciones (varios momentos en realidad) fue el descubrimiento de los complementos. Cristina especialmente, pero también Carlos, concluyeron que era mucho más divertido llevar gafitas que no hacerlo. Y se lanzaron a ello, obsérvese la serie de fotos que sigue.





Tanto Carlos como Cristina se han sentado en la mayoría de las comidas con nosotros. Esto también es una experiencia relativamente nueva para ellos, aunque ya arrancamos en Arnés.



A los dos peques les gustan mucho las bicis, triciclos, motos para niños, etc etc. Todos estos medios de locomoción infantil les chiflan, y siempre que pueden se acercan a uno. Pues bien, en la playa de Peñíscola hay varios sitios donde alquilan bicicletas, triciclos, o coches de pedales, y he aquí que los primos alquilaron por un rato unos cochecitos de pedales. Pero claro, los dos peques querían montarse también, empujados por sus mayores eso sí, y cuidando de que no se cayeran. Pero no solo no se cayeron sino que se lo pasaron en grande:



Otra gran nueva experiencia: Carlitos con manguitos en la piscina. Que usan con gran habilidad ya los flotadores que les compramos, ya está documentado y explicado en repetidas ocasiones. Pero estos días probamos a ponerles unos manguitos, a ver cómo reaccionaban. Cristina lo verdad es que ni quiso ponerse los manguitos, aunque le gustaban mucho para perseguirlos por la piscina. Sin embargo Carlos no solo los aceptó sino que los disfrutó como un mono:



Como un mono que traga mucha agua, claro está. Al final, aunque se apañaba bastante bien y se lo pasaba en grande, tuvimos que quitárselos porque se estaba bebiendo media piscina. Y eso que, como se puede apreciar en el video, enseguida aprendió que es conveniente mantener la boca cerrada, que si no...

Me dejo seguro otras mil cosas que comentar, pero voy a parar ya de escribir sobre las vacaciones que acabaron hace ya más de tres semanas. Van pasando otras muchas cosas mientras tanto, y algunas de ellas merecen ser contadas, así que a ello me dedicaré los próximos posts.

Hasta la próxima

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Vacaciones en la playa (III): con los primos y otros amiguitos

Como ya mencioné en la primera entrada sobre las vacaciones, estos días estuvimos con abuelos, titos y primos. Afortunadamente para mi salud mental, en un apartahotel con apartamentos separados, no todos juntos y revueltos, pero pasabamos gran parte del dia juntos. Y desde luego una de las cosas que más han disfrutado los peques es haber estado con los primos a todas horas.

Y eso que se llevan unos añitos con la prima Rocío, pero ella está tan encantada con sus primos pequeños (ejerce de prima mayor) que pasa un buen rato con ellos siempre que puede. Pedrete es más pequeño y aunque también está muy atento, a veces también va más por libre. Es de suponer que dentro de dos o tres años estarán también mucho con Pedro, sólo se llevan 2,5 años y esa distancia en poco tiempo no será tanta. Con Rocío se llevan casi 7 años, son muchos y seguro que tarde o temprano les llevan por derroteros diferentes.

Pero por ahora, no tanto:





No se si lo mencionado alguna vez, pero Cristina llevaba unos meses con un cierto rencor hacia el tito Perico. ¿Porqué? Pues no recuerdo bien porqué, pero una vez estaba con él y acabó llorando, y desde entonces siempre que tito Pedro se acercaba a ella ponía pucheros. Pues bien, por fin han hecho las paces:



Uno de los momentos importantes de las vacaciones fue un día que se acercaron a visitarnos unos amigos que se encontraban en Benicassim pasando unos días y con otros que viven en Castellón. Cada uno de ellos tiene a su vez dos niños, así que nos juntamos con 8 niños sin comerlo ni beberlo. La verdad es que nos tendríamos que juntar más a menudo, antes de la llegada de los pequeños nos solíamos juntar los amigos de la universidad periódicamente (una vez al año o así, cada uno vivimos en un sitio), pero ahora es más difícil y se nota, no quedamos tanto. Pero visto como se lo pasaron los niños, hay que repetirlo más amenudo. Y nosotros también



Para acabar, una foto de los 4 primos con sus mamás.



Ya la próxima acabo con las vacaciones, de verdad.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Vacaciones en la playa (II): otras actividades

El estar en la playa de vacaciones no te limita exclusivamente a estar de la playa a la piscina y viceversa. También haces otras cosas, no muchas, pero bueno, algo hay (y no solo dormir la siesta)



Una de las actividades diarias habituales ha sido dar paseos por el (valga la rebuznancia) paseo marítimo. Carlos y Cristina han disfrutado de estos ratos, porque el correteo de ambos dos por allí, semi-libres, y con tantas cosas_7gente que ver, les hacía pasar un muy buen rato. Además en el paseo también había un espectáculo de guiñoles, no excesivamente bueno, pero que a los peques les dejaba hipnotizados por un rato (corto). Lástima que no tengo ninguna foto de esos momentos.

También han descubierto otras diversiones: una de ellas las máquinas de bolitas de esas que hay para niños. No sé de donde han sacado el interés por ellas, porque nosotros no les hemos comprado nunca una bolita con juguete de estas máquinas. Debe ser que están diseñadas para atraer a los niños como la miel a las moscas. Los peques se dirigían a ellas tan pronto las veían. Y menos mal que no les comprábamos nada



También nos dio tiempo a visitar el pueblo de Peñiscola, la parte antigua, vamos. Las cuestas no son lo mejor para pasear con un carrito gemelar, pero qué le vamos a hacer, parece que no hay pueblos con casco antiguo medio interesante que no tenga cuestas. Acordémonos de ese viaje a Cuenca, por ejemplo. El pueblo no está mal, tiene cosas interesantes 8como el Castillo del Papa Luna) y se deja ver. Pero esto del turismo de masas hace que probablemente sea mucho más visitable en Febrero. ¡Que gentío por Dios! Casi que por algunas calles no podías pasar.



Por lo demás tampoco hicimos mucho mas diferente. Los pequeñajos se encargaron de mantenernos ocupados en todo momento y no tuvimos mucho más tiempo para hacer otras visitas cercanas. Salvo alguna cosilla adicional que dejo para próximas entradas.

Aquí están los peques con los abuelos:



Para ir acabando, voy a poner un par de videos que me han hecho mucha gracia. el primero, grabado mientras estábamos deshaciendo la maleta, el primer día; Carlos y cristina se entretenían de la siguiente manera:



Si es que cada vez juegan más juntos y se lo pasan mejor. Sí que es cierto que a veces Carlos es un poco abusón (cuestión de tamaño) y Cristina se agobia un poco. Por eso cuando mejor se lo pasan es cuendo están juntos pero separados, como en el video anterior. O como en este video que sigue a continuación. Es para 'fans' también poeque es un poco largo, pero a mi me encanta. Si es que se lo pasan de bien...



La verdad es que da gusto cuando los ves reirse tanto juntos.

Ya está bien por hoy, otro día más con más historias vacacionales. Chau chau

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Vacaciones en la playa (I): playa y piscina

Hace ya semana y media que volvimos de vacaciones y aún no he podido hacer ninguna entrada sobre ello. Se me acumula el trabajo: en el interín han pasado más cosas, desde el primer día de guardería de los peques (qué gran momento) hasta su estancia en Albacete por la Feria 2010.

Ya hablaré de esas cosas. Por ahora tengo bastante con una serie de entradas sobre las vacaciones en la playa, ya está bien por ahora con eso.

Creo que ya comenté en algún momento que íbamos a estar una semana en Peñíscola con los titos y abuelos de Albacete. Quitando aquel día que estuvimos en Gandía, era la primera vez que los peques estaban en la playa. Así que era una incógnita el cómo iban a reaccionar ante las olas y la arena. La verdad es que en general bastante bien. Cristina demostró algo más de gusto por la arena y Carlos algo más por el agua, pero en general los dos muy bien:





El primer día a Cris le costó un poquito entrar, pero enseguida se lo pasaron mejor. Hay que decir que ese día había un poquito de oleaje, y eso les asustaba un poco. Carlos al principio ponía cara de pocos amigos pero luego se lo iba pasando bien. Al segundo día ya reaccioaban mejor, y ya los últimos días incluso buscaban el agua. Por lo menos a veces.

Claro que Carlitos definitivamente nos mostró lo que era un niño croqueta:



Lo dicho, a veces también se dirigía con decisión al agua... luego cuando llegaban las olas se echaba atrás pero la decisión la tenía igual.



Cristina en cambio prefería quedarse jugando con la arena bajo la sombrilla, e hidratarse periódicamente como recomiendan los médicos. Se sentaba en su 'trono' (esa tumbona hinchable que aparece en la foto) y ahí era feliz. Obsérvese la escasa cantidad de juguetes para jugar en la arena:



En cuanto a la piscina, en el hotel había una no muy grande donde tras la playa nos refrescábamos, sin arena ni sal, aunque con cloro eso sí. Los nanos conocen bien la piscina, por lo que no supuso ninguna novedad para ellos. La disfrutaron eso si, con los primos, lo que sí que era más novedoso.



Para acabar, he aquí a Carlitos en el agua pasándoselo bien con papá.



No creáis que he acabado con las vacaciones, no, habrán más entradas en breve. Ciao!

PD: ¡Mar, no te leo!

viernes, 20 de agosto de 2010

Unos dias en el Vilar Rural de Arnes

Como decía en el post anterior, hemos estado unos pocos dias en un hotel rural en Tarragona, concretamente en Arnés, ya casi en la frontera con Teruel, con la comarca de la Matarranya. Ya dije que se trataba de un hotel básicamente pensado para padres con niños, y tras pasar estos días allí me reafirmo en esta opinión. De hecho, yo creo que no vimos un sólo huésped sin niños. Por cierto que debía haber una oferta especial (que nosotros no pillamos) para mellizos, porque había un mínimo de otras 8 o 9 parejas de mellizos y gemelos. Una pequeña convención, vamos.



Estos días han dado para varias entradas, pero como no creo que vaya a tener para tanto, voy a hacer un post grande y a ver que tal queda.

Antes de nada, un par de comentarios adicionales sobre el hotel:

1) Lo considero bastante recomendable para ir con niños, pero mejor con niños de sobre los 5 años que con pequeñajos como los nuestros de año y medio. Aún así, se lo han pasado muy bien. Carlos y Cristina son muy pequeños para disfrutar de gran parte de las actividades programadas.
2) La verdad es que se lo montan bien para tener mil cosillas con lo que entretener a los peques: animales de granja, piscina, actividades de "guardería", de piscina, de bailes, de juegos,... por tener, tenían hasta palas de arena que te dejaban en recepción.
3) Lo único que hemos echado en falta es un pequeño frigorífico en la habitación para poder guardar allí unos yogures para los peques, pero había una en recepción de uso común para quien quisiera guardar cosas allí
4) El entorno (pueblos de alrededor y naturaleza cercana) nos ha gustado mucho, muy recomendable.

Una de las ventajas de ir a un hotel "para niños" es la hora de comer. En un hotel normal, si vas al restaurante en muchas ocasiones te encuentras con que los peques al cabo de un rato empiezan a comportarse regular, a hacer ruido, lloriquear, etc. Eso te causa algo de angustia cuando la gente de alrededor intenta cenar tranquilamente. En este caso el comedor del hotel estaba invadido por niños, con un cierto guirigay de fondo. Y pasaban dos cosas, la primera que aunque los peques se pusieran algo tontetes, la verdad es que se notaba poco. Y la segunda, que si lo hacían la comprensión de los de alrededor estaba asegurada: lo mismo mañana les pasa a ellos. De todos modos Carlos y Cristina se han comportado muy bien en las comidas y han experimentado con nuevos sabores. Helos aqui sentaditos en sus tronas (otra ventaja de ir a hoteles para niños: no faltan las tronas), picotenado comida del buffet:



No me dirá nadie que no estaban felices de sentarse a cenar con sus papás en la mesa:



Claro que también tenían sus momentos de distracción, no todo es comer comer, hay que alimentar el espíritu también:



Los dos han aprovechado este viaje para probar nuevos sabores. En parte porque un buffet te permite ir cogiendo mil cosillas en pequeñas cantidades para que las probasen, y ha habido algunos éxitos (como los churros para Carlos, o las chuletitas), aunque también varios fracasos. Pero no solo en el hotel, también hemos comido por ahí algún día y los peques también querían disfrutar de nuevos sabores. Como los chopitos:



Obsérvese lo limpita que es la niña. Y eso no se lo hemos ensañado nosotros, le sale de dentro. Las imágenes se tomaron en Valderrobres (o Vall-de-Roures), un pueblo cercano a Arnés, donde fuimos casualmente durante las fiestas de verano, motivo por el que se nota un cierto follón alrededor. La verdad es que tuvimos suerte de encontrar un sitio para comer.

Por cierto que el pueblo es bastante bonito. Hay un puente sobre el rio Matarranya, que permite acceder directamente al casco antiguo, que permite una buena vista:



Hay varios pueblos bonitos en los alrededores, también nos gustó mucho Cretas, e incluso el propio Arnés tiene cositas que ver:



Para los amantes de la naturaleza, la zona también merece la pena de ser visitada. Nosotros es que somos unos domingueros y ni estamos preparados para estas cosas ni lo pretendemos, pero cerca hay unas montañas y unos rios, y unas rutas de caminar que tienen pinta de etsar muy bien. Nosotros nos acercamos (en coche eso sí) a un "Toll" cercano (El Toll de Vidre), una zona donde un riachuelo de por allí froma unas pozas naturales, pequeñas piscinas donde con cierto espíritu (para luchar contra la temperatura del agua) te puedes refrescar contra le calor. La verdad es que la visita nos gustó mucho, supongo que si vas andando o en bici y llegas allí te darán aún más ganas de bañarte. Nosotros no lo hicimos, por varios motivos, el menor de los cuales no era la falta de bañador. Pero el sitio nos encantó:



En todo caso el hotel cuenta con su piscinita para poder refrescarse contra los rigores estivales. Esta ultima semana la verdad es que no ha sido muy rigurosa y al final sólo pudimos hacer uso de la piscina un día. El reto de la estancia simplemente no apetecía, estaba el ambiente fresco. Pero eso sí, Carlitos disfrutó como un mono de esa mañana:



De todos modos una de las estrellas de la estacia en el hotel era la existencia de una pequeña granja, donde los pequeños podían ir a ver a los animales, a darles de comer y a aprender cómo son y cómo se les cuida. Lo dicho, Carlos y Cristina lo hubieran disfrutado más si hubieran sido algo más mayores, pero aún así les encantó. Sobre todo a Carlos, que le daba igual el bicho que fuera, todos le atraían (aunque muy de cerca se retraía un poco). A Cristina le daban más respeto, sobre todo los corderitos que eran muy grandes, pero según iban pasando los días iba pillándole el tranquillo al asunto. Los que más le gustaban a Cris eran los conejos:



No siempre estuvo tan contento con ellos. el primer día reaccionaba así a la cercanía de los conejitos:



Carlos en cambio se acerca a casi cualquier animalejo, entrado en sus recintos y todo:






Bueno, en resumen: buena idea para pasar unos días, nosotros nos lo pasamos bien, aunque creo que tardaremos unos años en volver hasta que estos sean algo más mayores. Y que a nadie se le ocurra ir en plan parejita a este hotel, se puede pegar un tiro ;)

Espero que no tarde mucho en poner otra entrada. No se será tan elefantiásica como esta (perdón) pero es que tantos dias dan para contar mucho. De hecho, me he dejado varias cosas en el tintero que espero poner más adelante.

Ciao!

sábado, 14 de agosto de 2010

En el pueblo de los niños

Parecía que nunca iba a llegar, pero por fin estamos unos días de vacaciones. Como voy a estar dos semanas sin trabajar, y la segunda ya la tenemos comprometida en unos días en Peniscola con los cuñados, pues estos primeros días nos hemos buscado algo diferente.

Hemos rebuscado entre alternativas de turismo rural que permitan ir con niños, y hemos encontrado in sitio muy adecuado para estos casos, se llama el Vilar Rural de Arnés, está en el sur de Tarragona, pegado a Teruel, y es como digo en el título de la entrada el pueblo de los ninos.

La verdad es que se trata de un hotel muy orientado a venir con niños: tiene animadores infantiles, una pequeña granja donde los peques ven animales de cerca (y hasta les dan de comer), un huerto para ver como nacen las cosas que luego se comen, piscina, actividades para niños cada dos por tres... vamos que esto lo debió de parir algún avisado empresario hotelero que acababa de tener descendencia... donde me gustaría llevarlos?  Se preguntaría. Y de esa pregunta nacerían estos hoteles. Plural, sí porque hay otros dos.

El caso es que aqui sólo vienen familias con niños, está lleno pero exclusivamente de niños con sus papás. Aquí son los reyes.

Llevamos aquí sólo unas horas, pero nuestra primera impresión es buena. Los peques son un poco demasiado pequeños para disfrutar de todas las actividades (y en algún caso hasta al revés, como hace un rato que Cristina se asustado mucho cuando una chica disfrazada de bruja ha intentado acercarse a ella) pero creo que lo pasarán bien.

Escribo esto con el teclado tactil de  mi móvil Android, lo cual es un poco pesado, así que no me extiendo más. Cuando vuelva contaré más cosas y pondremos alguna foto.

Ciao!

viernes, 6 de agosto de 2010

Malitos

Los peques están malitos estos días, pobretes míos. Ya dije el post pasado que los dos, aunque sobre todo Cristina, estaban regular, pero han terminado de ponerse malitos, con fiebre los dos. Aunque eso si, por ahora en dias alternos. Un dia Cristina, otro dia Carlos, al dia siguiente parece que los dos andan mejor, al otro Cristina con fiebre igual. Vaya.

El caso es que llevaban unos dias con tos, y por eso no les habiamos vuelto a bajar a la piscina, aunque en la piscina de casa el agua está tan caliente que tampoco creo que les afectase, yo creo que está más caliente que la que les ponemos para bañarles. Pero por prudencia no les hemos bajado en toda la semana pasada ni esta. Pero el jueves de la semana pasada Cristina tuvo algo de fiebre, no mucha, y durante el fin de semana ha tenido algo más. Carlos parecía que se iba librando, aunque tuvo unas decimillas el miércoles, pero el martes pasado tuvo un subidón subidón.

Hemos estado varias veces en el pediatra, que les ha recetado antibióticos, pero no acaban de ponerse bien. Si siguen así habrá que volver otra vez más.

Para más inri Cristina ha estado con problemas de estreñimiento, y un día ya tuvimos que ir al hospital a que la vieran porque llevaba varios días sin hacer nada, sin reaccionar ni con supositorios de glicerina, ni estimulándola ni nada de nada. A la pobrecita le tuvieron que poner dos enemas, primero uno y, tras una radiografía para ver porqué no funcionaba, luego otro más grande. Lo pasó fatal fatal. Esperamos que con la pequeña reorientación de la dieta y algo de fibra adicional sea capaz de hacerlo por sí misma a partir de ahora.



En cuanto a las escasas actividades lúdicas de estos días, el domingo pasado estuvimos en una fiesta de cumpleaños de una amiguito de los peques. Bueno, esto de amiguito es un decir, porque se ignoran mutuamente bastante, pero esperamos que lleguen a ser amigos tarde o temprano. Se llama Fran, y es uno de los niños de la urbanización donde vivimos, cumplía un añito.



A los dos les gustaron mucho los juguetes que había por la sala, algunos del propio Fran, otros de otros niños que habían en el cumpleaños. el juguete más celebrado era el triciclo este:



Bueno, nosotros seguimos en la enfermería. A ver si se nos recuperan pronto que vaya veranito que están pasando los pobres. Todo el invierno sin ir al médico, y va y llega el verano y mira.

Hasta otra

miércoles, 28 de julio de 2010

Mas de piscinas

El fin de semana pasado estuvimos en Albacete, tocaba porque Carmen había estado mala la semana anterior y no pudimos irnos, asi que este finde tuvimos una agenda apretada.

El viernes, estuvimos en el paseo de la Feria de Albacete, donde se colocan a estas alturas del año decenas de terrazas donde ir a tomar unas cervecitas y cenar de picoteo. Allí estuvimos, y los peques se lo pasaron en grande. Deberían haberse dormido, porque era tarde, pero no hubo manera, y al final se unieron a la fiesta. Los primos estuvieron bailando con la musica, y Cristina no pudo ser menos, ayudada por el tito Pedro, eso sí:



El sábado estuvimos cenando en un merendero. En Albacete es muy típico, las noches de verano, salir a las afueras de la ciudad a cenar en unos lugares llamados "merenderos". Que no es lo que yo entiendo por tal nombre sino unas terrazas de verano donde puedes cenar a la fresca que cae al bajar el sol. A las afueras hay varios, y siempre hace más fresquito que en el centro de la ciudad. Nos pusimos morados como era de esperar.

Finalmente, el domingo estuvimos con los titos y los primos Pedro y Rocío en el Parador Nacional. Habíamos quedado con el primo Aarón y sus papás para ir a la piscina pero por motivos diversos al final no pudieron ir, así que nos decidimos a ir a la piscina del parador, donde es posible ir a la piscina aun sin estar alojado. Eso sí, el precio es prohibitivo, pero si te quedas a comer en el mismo Parador te hacen un 50% de descuento.





Como era de esperar, la comida tampoco fue ligera. Fantástico para mi régimen de mantenimiento, estos dos últimos meses gané 2,3 kg, y claro, seguramente esto de comer a todas horas cada vez que voy a Albacete tiene algo que ver.

Esta semana los peques han estado pachuchetes, sobre todo Cristina. Afortunadamente parece que hoy atrde ya están un poco mejor, al menos por el apetito en la cena están mejor. Cristina ha llegado a no querer hacer 3 comidas seguidas, parecía que la estuvieras matando cuando le acercabas una cucharada.

Me cuesta encontrar hueco para escribir algo, parece que uno en verano debería tener más tiempo, pero a mi me pasa al revés, no saco tiempo para nada. En fin, seguiremos intentándolo. A los que estén de vacaciones o vayan a comenzarlas ya, ¡que las disfruten!

sábado, 17 de julio de 2010

De piscina y playa

Con mi cierto retraso habitual, aqui estamos de nuevo. No saco tiempo de ningún sitio para escribir algo, voy liao. Esta última semana un poco más porque desde el lunes Carmen ha estado un poco pachucha: una contractura en el cuello combinada con una faringitis inoportuna han hecho que pase unos malos días. Bueno, aún no se le ha pasado del todo. El caso es que si ya de normal voy con poco tiempo para todo, con Carmen regulera aún menos tiempo. Se me ha pasado la semana en un pis pas.

Como este fin de semana ultimo ha sido poco interesante (no hemos podido ir a ningún sitio), mejor cuento lo que hicimos el finde anterior (histórico fin de semana donde la Selección se proclamó Campeona del Mundo ¡ole! y Casillas besó a la Carbonero... Carlitos se me va a poner celoso). Estuvimos un día en Gandía viendo a unos amigos, y tuvimos ocasión de ir a la playa con los peques. Era la primera vez que veían el mar de cerca, y esta es la cara que se les quedó:



No se decir si les gustó el mar o no. Cristina estaba medio muerta de sueño, y no se si por el ruido de las olas o si es que le tocaba pero la mayor parte del tiempo que estuvimos en la playa estuvo dormida. Carlos sí que entró al mar, y a ratos estaba encantado y a ratos medio lloricoso. Ya veremos, habrá que repetir.

Donde sí que están muy a gusto es en la piscina, ahí si que ambos dos disfrutan como monos. Les hemos comprado un flotador super moderno que se supone que no vuelca (bueno, sí que vuelca en determinadas circunstancias, como por ejemplo si hacen pie) y que les permite moverse más o menos libremente por la piscina sin que tengas que estar 100% sujetándolos. Cristina en especial se ha adaptado muy bien a él y ya se mueve como un pececillo. Carlos también, pero se cansa antes y empieza a pedirte que se lo quites. Cuando digo "pedirte" es que se pone a lloriquear y no sabes qué quiere hasta que pruebas a quitárselo y entonces para de lloriquear... la falta de vocabulario es así.




Por cierto que es curioso que les sigue sin gustar el césped. Ahora no es que no lo aguanten y se pongan a llorar como antes, pero enseguida se van a donde no haya cesped:



Hablando de Vocabulario, Cristina está adquiriéndolo a pasos agigantados. Esta mañana al poco de levantarles (a las 07:15H) y recién cambiados de pañal, mientras correteaban por el salón nos ha olido a caca. Como Cristina hace poca cacota le hemos preguntado "Cristina, ¿te has hecho caca?". Lo que suele ser una pregunta retórica, no esperamos respuesta, nos dirigimos a ella y olfateamos de cerca. Pero hoy, antes de eso Cristina ha respondido "caca al-los" (traducción simultánea: "No soy yo, es Carlos quien tiene caca"). Nos hemos quedado pasmados.

O mejor esta otra: hoy Cristina se ha chivado de Carlos. Para entenderlo, hay que saber que tenemos una lámpara en el salón de esas que se enciende con un interruptor de pie. por mucho que escondemos el interruptor siempre queda un poco de cable a la vista y al final los dos (tanto Carlos como Cristina) lo cogen, y siempre que lo hacen les decimos que no, que eso no se coge, nos ponemos serios y les reñimos. Y se va convirtiendo poco a poco en una especie de fruta del árbol prohibido. Si cogen el cable o el interruptor y les vemos, les cae la bronca y reaccionan rápido yéndose de ahí. Normalmente. Pues bien, hoy Carmen estaba sentada en el sofa cuando Cristina se ha acercado a su mamá, se ha levantado y mirando recto hacia la lámpara se ha puesto a decir "tete tete tete tete...". Cuando Carmen ha mirado para allá estaba Carlitos cogiendo el cable con cara de culpabilidad. "La tata se ha chivado", ha pensado "esta me las pagará".

Para finalizar este largo post con el que espero compensar dos semanas de silencio. un par de videos. Primero este de Carlos persiguiendo palomas:



Le encanta, cada día controla más el corretear por ahí solito, ya está hecho un experto total.

Y segundo este de Cristina y Carlos en el parque. Mala luz, poca resolución. Pero es muy gracioso porque ilustra la nueva técnica de Cristina para conseguir algo que tiene su hermano. Como por la fuerza no lo consigue,ha empezado a darle otras cosas que estén a su alcance. Cuando Carlos se distrae con esas otras cosas, dejando la que le interesa a Cristina libre, ella está atenta a ese momento, y se va a por ella para cogerla. En este caso es un juguete de una jirafa de madera con ruedas, pero lo hace con otras mil cosas.



Para finalizar ya de verdad, una foto que debería haber puesto hace una eternidad, y que me han recriminado que no pusiera. Es una foto de esta semana santa pasada, cuando quedamos con unos amigos de Albacete a comer. No puse nada entonces sobre esa comida y la verdad es que se me pasó. Aquí la foto correspondiente:



¡Sorry, Noelle!

jueves, 8 de julio de 2010

¡España, España!

Ayer vivimos algo que no pensé que llegaría a ver: la selección española de fútbol llegando a la final de un mundial. Bueno, cuando digo 'pensé' me refiero a que hace ya años que me había desengañado de que los periodistas siempre estén inflando las opciones del equipo año tras año, y siempre hay que rebajarles un poco todo lo que dicen. ¡Ya eran muchas decepciones!

Pero llevamos unos años buenos. Ya pasó con el baloncesto (del cual soy más aficionado) pero ahora toca con el fútbol. Sólo hay que cambiar el chip.

Cuando se ganó el europeo los peques estaban en la barriga de mamá por lo que no se enteraron de gran cosa. En esta ocasión apenas se están enterando y seguro que cuando sean mayores no se van a acordar. Pero ellos ya van a vivir habiendo interiorizado que es posible ganar y ¿porqué no? si se puede ganar un mundial de futbol, cualquier otra cosa es posible. Y no solo porque los milagros existen sino porque es posible si se hacen las cosas bien. Esto es de otra generación.

Por de pronto, animan como uno más:



¡A por la final!

sábado, 3 de julio de 2010

Descubriendo el mundo

Uno de las moyores diversiones con estos dos es observarles mientras van explorando y descubriendo nuevas cosas, ver sus reacciones, si les gusta o no, etc. Carlos y Cristina no necesariamente reaccionan igual, lo que le gusta a uno muchas veces al otro no le gusta tanto, y viceversa.

El otro día descubrimos que a Carlos no le gustan las típicas máquinas de caballos/coches/helicópteros/lo que sea que hay en centros comerciales, bares y esquinas varias. Curiosamente le atraían mucho, porque se dirigía a ellas cada vez que podía, pero en cuanto se ponían en marcha salía corriendo en dirección contraria. Cristina en cambio mantenía una actitud mucho más moderada mientras estaban parados, pero en cuento se ponían en marcha sonreía y apuntaba su dedete hacia ellas. Así que en una de esas nos decidimos por montar a Cristina a ver si le gustaba:



Carlos no quiso ni quedarse cerca de su hermana, salió corriendo y sólo se acercó en bracitos de papá.

En todo caso a veces lo más interesante es ver cómo ellos mismos hacen cosas nuevas sin interveción de los mayores: así ves lo que realmente les gusta y lo que no. Carlos tiene una cierta inclinación por el agua, más que Cristina. En Albacete, cerca de casa de los abuelos, hay un parquichuelo que tiene una fuente que tiene unos chorritos de agua que salen de la fuente hacia arriba y que son accesibles a niños y mayores. En estas fechas de mucho calor Carlitos sale corriendo hacia allí y se pone a jugar con el chorrito: quiere 'taparlo', o vete tú a saber qué. Eso sí, acaba empapado de pies a cabeza.



Están en una edad en que todo lo van descubriendo y no paran ni un momento. Particularmente Carlos que ya le ha cogido el tranquillo a eso de andar y ahora no hay quien lo pare. Menos mal que van de uno en uno y Cristina aún tiene mucho que avanzar antes de lograr andar solita. Aunque lo pide, y hay que llevarla de un lado para otro maltratando los riñones. Para los papás la verdad es que es cansado. Así que últimamente cuando más decimos eso de "¡Ay que bonicos que están!" es justamente cuando se encuentran en esta situación:



¡Dormidos los dos a la vez! ;)

jueves, 24 de junio de 2010

Juegos de niños (II)

Ale, otra de videos de los peques

Como no tengo mucho tiempo para editar lo que les va pasando, me dedico a postear videos. Si una imagen vale más que mil palabras, ¿cuánto más valdrá un vídeo que una imagen?

Este primer video es de Carlos y Cristina jugando a encajar aros en su sitio. A los dos se les da muy bien esto, incluso se pelean por ser él (o ella) quien los encaja.



El segundo video es de los nanos jugando/viendo caer pompas de jabón. Les gustan mucho, a veces, porque otras veces no les hacen ni caso. Dependerá del día supongo



No tengo mucho tiempo para escribir más, pero volveré por mis fueros espero que en breve

domingo, 20 de junio de 2010

Juegos de niños (I)

Este fin de semana (de nuevo solo hablamos de los fines de semana, parece que no tengamos otra vida) hemos estado en Albacete. El viernes teníamos un cumpleaños, de mayores, no de pequeños, que empezó un poco tarde para los peques, motivo por el que nos tuvimos que ir un poco pronto, antes de la tarta (¡mecachis!). Pero por lo demás se portaron bien. El primo Aarón, que es muy efusivo, les trató tan bien que les hizo llorar un poco, ya ves tú, no están acostumbrados a tantos besos y abrazos. Ya he dicho en alguna ocasión que es un pequeño terremoto.

El sábado hicimos poca cosa novedosa: alguna compra, alguna cervecita en alguna terraza aprovechando que por fin parece que no llueve, algún juego con los primos y poco más que contar. Bonito el partido de Camerún y Dinamarca, una pena que perdiera Camerún, equipo que siempre apoyo desde el mundial del 90. Qué mayor estoy ya, cuando digo estas cosas me doy cuenta.

El Domingo estuvimos en el parque, y los peques descubrieron una nueva afición: jugar en la arena. No las teníamos todas con nosotros acerca de que les fuera a gustar o no. Por ejemplo, el césped no lo soportan, no quieren tocarlo, y la arena era una textura nueva que no sabíamos cómo iban a reaccionar. Pero bien, les ha gustado. En el video siguiente están jugando con el primo Aarón y el primo Pedro, los cuatro en la arena:



Por la tarde hemos vuelto a Valencia, y como hemos llegado pronto me los he bajado al jardín mientras la mamá recogía cosas del viaje. ¿Que cómo me las apaño con los dos yo solo? Bueno, la verdad es que no es tan dificil mientras que Cristina no se arranque a andar por ella misma, Carlos se le controla a distancia y se va portando bien. Pero hoy he contado con ayuda extra.



Una ventaja del edificio en que vivimos es que, como se trata de una urbanización cerrada, los niños pueden estar por el jardín solitos, sin necesidad de estar con ellos. De una cierta edad, claro. El caso es que esta tarde una recua de chiquillos se ha hecho cargo de los peques y yo sólo he tenido que supervisar que no hicieran ninguna barrabasada con ellos. Jugaban a que dos de ellos eran los papás de Carlos y Cristina y el resto los hermanos mayores. ¿Que es dificil de creer? Tengo pruebas gráficas. Atentos a partir del segundo 35 del video siguiente:



La niña rubia, Ángela, es un auténtico torbellino, no es la primera vez que está con Carlos y Cristina, pero hoy se ha traído a todos los amigos.

En fin, pronto más sobre los peques. Más juegos de niños. ¡Abur!

martes, 15 de junio de 2010

Finde tranquilito en Valencia

Hay algunos fines de semana que no hay nada como quedarse en casita tranquilito. Ni viajes, ni actividades extraordinarias, ni cenas con los amigos... nada, casita con los peques y nada más. Este ha sido uno de ellos, no hemos hecho nada especial

Eso sí, hemos probado a bajar a los peques a la piscina, a ver si les gustaba. Desafortunadamente el agua de la piscina de niños estaba muy fria, más de lo normal (que suele tender más bien a tipo 'caldo'), y nos hemos cortado de meterlos mucho rato en el agua. De hecho, la reacción de los dos ha sido de repelús ante la frialdad del agua: Cristina en cuando ha llegado a la altura del bañador ha empezado con un 'ayayayayay' muy sentido que nos ha hecho sacarla rápidamente, y Carlos ha aguantado un poco dentro, con el agua hasta la cintura más o menos, pero al poco se ha dado la vuelta y ha intentado trepar por el borde... En fin, ya se calentará y volveremos a probar. De todos modos pensamos que sí que les gusta, porque hacían muchos gestos y sonreían mucho cuando estábamos con ellos sentados en el borde.


Carlitos está poniéndose morado a colines, de ahí su cara como enfurruñada (en realidad está 'masticando' con sus 8 dientes)

Juguetear en el agua sí que les gusta, por lo menos en la seguridad de la bañera les encanta. Carlos chapotea que da gusto, y Cristina se lo pasa en grande viendo a su hermano:



A ver si hay suerte y podemos verles en la piscina en breve.

martes, 8 de junio de 2010

Tata llamando a tete...

El que sigue es un video grabado la misma mañana que el video del post anterior. Cristina está en la cuna, un poco cansado de que no la saquemos aún, y llamando a todo el mundo, particularmente a su hermano.



Nos ha salido fina la chiquilla, si.

Este si que es un post rápido, eh? ;)

Pronto, mas