Increiblemente, ¡los nanos han cumplido ya un año!
Increible porque me parece que fue ayer cuando estaba esperando en la puerta del quirófano a que me dijeran que todo había ido bien (afortunadamente fue así), y le vi la cara a Carlos primero, y al cabo de un rato en la incubadora a Cristina.
Increible también porque al mismo tiempo me parece que ha pasado una eternidad desde ese dia, ni me acuerdo ya de como era nuestra vida antes, sin estar todo supeditado a los pequeñajos.
En fin, que ha pasado un año, así que
¡Felicidades Carlos y Cristina!
miércoles, 24 de febrero de 2010
lunes, 22 de febrero de 2010
Pre-cumpleaños
Mi intención de realizar una actualización mas frecuente de entradas, y a la vez que sean más cortas, no se está manteniendo. La semana pasada fue complicada laboralmente, y no tuve tiempo de postea nada. Asi que de nuevo me va a salir una entrada elefantiásica, pero qué le vamos a hacer.
Empezaré con este fin de semana: hemos estado en Albacete, y como el cumple de los peques está ya aquí al lado (¡este miércoles!) hemos hecho una pequeña celebración allí. Me he saltado el régimen a la torera, picoteando cosas y comiendo tarta, ya veré el resultado, pero nos lo pasamos bien con los primos de Carmen y demás familia. Luego estuvimos por la tarde en casa de los primos, donde los dos pequeñajos se lo pasaron muy bien con su prima Rocío, jugando en una tienda de campaña que tiene plantada en la terraza:
Eso el sábado, el domingo, ya que hacía un día más desagradable, nos quedamos en casa de los abuelos con los primos y titos Rocio y Pedro y nos zampamos la tarta que aparece ahí arriba. El tito Pedro quería hacerse una foto con los cuatro, y al final lo consiguió, pero me ha parecido más gracioso añadir una foto del proceso que siguió para conseguir hacer la definitiva (que no está aquí):
Esto ha sido nuestro fin de semana, pero voy a añadir alguna cosilla más para darle contenido a esta entrada. Ya he dicho en más de una ocasión que Cristina se apaña para ir a cualquier lado a base de 'croquetear', pero los últimos días ha comenzado a incorporar el gateo 'cuerpo a tierra' a su despliegue de habilidades. La verdad es que nos encanta verla recorrer el pasillo como si le fuera la vida en ello estilo militar. Pero mejor una imagen que mil palabras:
Carlitos en cambio ya es un completo experto en el desplazarse de un lado a otro todo el rato, no para un instante, no se le puede dejar solo porque te arma un desastre. El otro día nos encontramos el horno encendido (menos mal que nos dimos cuenta enseguida y que es de cristal de seguridad y no traspasa calor), y el martes pasado al ir a grabar una cosa de la tele en el video-HD me encontré con que había una grabación que no había hecho yo, casualmente del playhouse disney. ¡Si es que le gusta tocar todos los botones! Aquí lo tenéis en un video, un poco largo eso sí, recorriendo el salón de un lado a otro y persiguiendo a papá para que lo coja en bracitos.
Otro video que me apetecía colgar es este de Cristina, enfrente del ordenador donde le estábamos poniendo un video de esos que le gustan a ella, la canción de 'Thomas y sus amigos'. Hay que ver el esfuerzo que hace por llegar al teclado, que le encanta. ¿Porqué le gustará tanto a los niños las teclas?
Para acabar, y en un off-topic impresionante, voy a añadir un par de videos más. Sé que no tiene nada que ver con los nanos, pero me apetecía añadirlos (voy a tener que pensar en hacer un blog paralelo para mis intereses, reducidos ultimamente a la mínima expresión, pero no todo son nanos nanos nanos). Se trata de que hace unos días estuve presente en una de las regatas de la Copa América, cuya 33 edición se celebró en Valencia recientemente. Para quien le interesen estas cosas, fue una regata entre dos barcos gigantescos (un catamarán, el Alinghi, y un trimarán, el BMW Oracle, enormes) de la más alta tecnología, y capaces de desarrollar velocidades de casi 30 nudos con vientos de 7 u 8 nudos. Tremendo. Nosotros íbamos en una lancha capaz de ir a 35 nudos y casi no podíamos seguirles. Pues bien, estos son dos videos de la regata. El primero son minutos antes del inicio, el Alinghi pasando a unos 50 metros de donde estabamos nosotros, se puede apreciar el tamaño del barco al compararlo con el de las personas que se ven en el mismo, o al pasar al lado de unos yates (que no eran precisamente pequeños). El segundo video son unos segundos de persecución tras los dos barcos, una vez lanzados a la carrera. Todo ello grabado con el móvil.
Ale, otro día más
Empezaré con este fin de semana: hemos estado en Albacete, y como el cumple de los peques está ya aquí al lado (¡este miércoles!) hemos hecho una pequeña celebración allí. Me he saltado el régimen a la torera, picoteando cosas y comiendo tarta, ya veré el resultado, pero nos lo pasamos bien con los primos de Carmen y demás familia. Luego estuvimos por la tarde en casa de los primos, donde los dos pequeñajos se lo pasaron muy bien con su prima Rocío, jugando en una tienda de campaña que tiene plantada en la terraza:
Eso el sábado, el domingo, ya que hacía un día más desagradable, nos quedamos en casa de los abuelos con los primos y titos Rocio y Pedro y nos zampamos la tarta que aparece ahí arriba. El tito Pedro quería hacerse una foto con los cuatro, y al final lo consiguió, pero me ha parecido más gracioso añadir una foto del proceso que siguió para conseguir hacer la definitiva (que no está aquí):
Esto ha sido nuestro fin de semana, pero voy a añadir alguna cosilla más para darle contenido a esta entrada. Ya he dicho en más de una ocasión que Cristina se apaña para ir a cualquier lado a base de 'croquetear', pero los últimos días ha comenzado a incorporar el gateo 'cuerpo a tierra' a su despliegue de habilidades. La verdad es que nos encanta verla recorrer el pasillo como si le fuera la vida en ello estilo militar. Pero mejor una imagen que mil palabras:
Carlitos en cambio ya es un completo experto en el desplazarse de un lado a otro todo el rato, no para un instante, no se le puede dejar solo porque te arma un desastre. El otro día nos encontramos el horno encendido (menos mal que nos dimos cuenta enseguida y que es de cristal de seguridad y no traspasa calor), y el martes pasado al ir a grabar una cosa de la tele en el video-HD me encontré con que había una grabación que no había hecho yo, casualmente del playhouse disney. ¡Si es que le gusta tocar todos los botones! Aquí lo tenéis en un video, un poco largo eso sí, recorriendo el salón de un lado a otro y persiguiendo a papá para que lo coja en bracitos.
Otro video que me apetecía colgar es este de Cristina, enfrente del ordenador donde le estábamos poniendo un video de esos que le gustan a ella, la canción de 'Thomas y sus amigos'. Hay que ver el esfuerzo que hace por llegar al teclado, que le encanta. ¿Porqué le gustará tanto a los niños las teclas?
Para acabar, y en un off-topic impresionante, voy a añadir un par de videos más. Sé que no tiene nada que ver con los nanos, pero me apetecía añadirlos (voy a tener que pensar en hacer un blog paralelo para mis intereses, reducidos ultimamente a la mínima expresión, pero no todo son nanos nanos nanos). Se trata de que hace unos días estuve presente en una de las regatas de la Copa América, cuya 33 edición se celebró en Valencia recientemente. Para quien le interesen estas cosas, fue una regata entre dos barcos gigantescos (un catamarán, el Alinghi, y un trimarán, el BMW Oracle, enormes) de la más alta tecnología, y capaces de desarrollar velocidades de casi 30 nudos con vientos de 7 u 8 nudos. Tremendo. Nosotros íbamos en una lancha capaz de ir a 35 nudos y casi no podíamos seguirles. Pues bien, estos son dos videos de la regata. El primero son minutos antes del inicio, el Alinghi pasando a unos 50 metros de donde estabamos nosotros, se puede apreciar el tamaño del barco al compararlo con el de las personas que se ven en el mismo, o al pasar al lado de unos yates (que no eran precisamente pequeños). El segundo video son unos segundos de persecución tras los dos barcos, una vez lanzados a la carrera. Todo ello grabado con el móvil.
Ale, otro día más
sábado, 13 de febrero de 2010
Leyendo
Cristina y Carlos han desarrollado una nueva habilidad: saber cuando lo que están 'leyendo' está del derecho o está del revés. No tenemos muy claro cómo lo saben, pero el caso es que le dan la vuelta cuando ven que no está bien. Lo hacen los dos, aunque en este video salga sólo Cristina:
Puede aducirse que es que como el librito es suyo, ya se lo conocen y saben que está boca abajo, pero no. Hemos probado a darles cosas que no conocen (como folletos de pizzerías o similares) y le dan la vuelta sistemáticamente a todo lo que les damos del revés, y no se la dan si se lo damos del derecho.
¡Cuantas más sorpresas nos esperan!
Puede aducirse que es que como el librito es suyo, ya se lo conocen y saben que está boca abajo, pero no. Hemos probado a darles cosas que no conocen (como folletos de pizzerías o similares) y le dan la vuelta sistemáticamente a todo lo que les damos del revés, y no se la dan si se lo damos del derecho.
¡Cuantas más sorpresas nos esperan!
miércoles, 10 de febrero de 2010
Chapoteosis de chiquillos en la bañera
Parafraseando al gran (para mi) Chucho (como se nota que escribió esa canción cuando fue padre), este es un pequeño video de los peques en la bañera. Se lo pasan bien, no?
Han pasado muchos días desde a última vez que posteé algo, es porque voy un poco liado. Los pequeñines están bien y los papás también. Estos días han sido poco apasionantes y no hay demasiado que contar, pero no quería dejar de poner algo, más que nada por el desterrado tito de los peques que sé que mira a menudo el blog a ver si hay algo nuevo. Ale, espero que te hayas quedado satisfecho, Álvaro.
Inciso: muermiking, no te veo!
Carmen me ha retado a que publique esta foto. Es de la boda del fin de semana que traté en la última entrada del blog. Pues bien, me atrevo:
Este es un intento de postear más corto pero más a menudo (vaya fracaso, me diréis, tras más de 10 dias sin poner nada). Intento he dicho. Pero por lo menos es más corto ;)
Han pasado muchos días desde a última vez que posteé algo, es porque voy un poco liado. Los pequeñines están bien y los papás también. Estos días han sido poco apasionantes y no hay demasiado que contar, pero no quería dejar de poner algo, más que nada por el desterrado tito de los peques que sé que mira a menudo el blog a ver si hay algo nuevo. Ale, espero que te hayas quedado satisfecho, Álvaro.
Inciso: muermiking, no te veo!
Carmen me ha retado a que publique esta foto. Es de la boda del fin de semana que traté en la última entrada del blog. Pues bien, me atrevo:
Este es un intento de postear más corto pero más a menudo (vaya fracaso, me diréis, tras más de 10 dias sin poner nada). Intento he dicho. Pero por lo menos es más corto ;)
domingo, 31 de enero de 2010
La boha de Jesús y Rosa
Ya anuncié en mi última entrada que este fin de semana nos íbamos de boda, se casaban Jesús (primo de Carmen, mi santa) con Rosa, su novia desde hace un porrón de años. Como son gente original han hecho una boda un poco 'agitaná', es decir, el fin de semana entero de boda. Nos hemos ido todos juntos, o al menos quienes hemos querido, al Balneario de Benito, sito en la provincia de Albacete pero ya llegando casi casi a Jaén. Muy lejos y apartado, vamos, aunque el entorno es bonito y el complejo hotelero-balneario está bastante cuidado y nos ha gustado.

Para nosotros ha sido un poco desafío en varios sentidos:
1) No sabiamos como iban a reaccionar los pequeñajos en un entorno de fiesta, lo mismo se nos descontrolaban
2) El viaje es largo, desde Valencia más de 3 horas, teníamos que parar por el camino a darles de merendar incluso
3) Aunque habíamos pasado ya alguna noche en un hotel (nos fuimos de vacaciones este verano), ellos eran más pequeños y predecibles entonces, ahora no sabes si dormirán bien, etc.
Pero bueno, había que lanzarse, no? Y no nos ha ido mal: Carlos y Crstina se han portado de escándalo, sobre todo considerando el follón que han tenido.
El pobre Carlos eso sí tuvo un pequeño incidente en el viaje. Cuando estábamos a unos 30-40 km del destino el pobrecito echó una vomitona. La zona por la que nos movíamos era de muchas curvas (por aquí mas o menos) y creemos que se mareó y vomitó. Pobrecito, menos mal que luego se durmió y pudimos preseguir el viaje sin más incidentes. El caso es que le estábamos diciendo a Cristina (que no hacía más que dar follón) "mira tu hermanico qué bien se está portando que no dice nada" y lo que le pasaba al pobre era que se estaba mareando... Menos mal que fue puntual porque en cuanto llegamos Carlos ya estaba perfectamente.
El viernes por la noche ya empezó la fiesta, con una cena de picoteo. Los peques normalmente se van a la cama sobre las 9-9:30 de la noche, pero en este caso esa era la hora de comienzo de la cena, así que nos los llevamos en el carrito y probamos a ver si se dormían allí. Teníamos el plan B de irnos uno de los dos con ellos a la habitación. Carlos no duró mucho, a las 10 más o menos estaba roque en el cochecito y así se quedó, pero Cristina no, Cristina es mucho más dura con esto de dormir. Ella pensó que todo ese ajetreo de gente era mucho más interesante que el sueño, así que a pesar de sus ojos de sueño permaneció despierta hasta que nos retiramos a eso de las 11:30. Eso sí, se lo paso de escándalo. A la mañana siguiente se despertaron a la misma hora de siempre, Carlos estuvo recorriendo toda la habitación y parecía que quería que le dejásemos salir a explorar por fuera

De nuevo a la hora de comer del sábado había más fiesta, esta vez además con el resto de invitados que no habían venido la noche anterior, entre ellos los primos y tios Rocio y Pedro, y los abuelos. Los peques pasaron de mano en mano toda la tarde y se lo pasaron de escándalo, hasta eso de las 5 de la tarde en que ya se durmieron, primero Carlos (para variar) y luego Cristina (hubo que ayudarla un poco, pero cómo estaría de cansada que al final se durmió)

Estuvieron durmiendo un buen rato, pero al final el espíritu de fiesta les volvió a dominar y siguieron de mano en mano hasta el último momento, incluso en brazos de gente que ni yo ni su madre sabemos quiénes eran. (!)


Estos que aparecen en las fotos sí que sabemos quienes eran, eh?
Incluso se dedicaron a bailar con la prima Rocío, en brazos de tito Pedro eso sí. Tito Pedro es un gran bailón.
Y a pesar de todo este lío al final, cuando me los llevé a dormir a la habitación a eso de las 10 de la noche, se acabaron durmiendo sin grandes problemas, y al dia siguiente se despertaron a su hora de siempre, sobre las 7 Carlos y algo más tarde Cristina. La fiesta seguía el domingo a la hora de comer con un arroz caldoso en nosedonde, pero nosotros ya nos rendimos y nos fuimos a comer a Albacete en casa de los abuelos para llegar por la tarde a casa.
Así que éxito en general: se les puede sacar de casa.
No he querido dejar de añadir este video que hicimos ya el domingo de vuelta en Valencia. Me ha gustado y he querido compartirlo con el mundo, me encantan los momentos en que Carlos se lanza a darle un 'beso' a Cristina. A ella no le entusiasman, como puede verse en el video. Merece la pena verlo con sonido.
No mucho más que contar. Me ha salido una entrada larga, tengo que postear más a manudo y más corto.
Para nosotros ha sido un poco desafío en varios sentidos:
1) No sabiamos como iban a reaccionar los pequeñajos en un entorno de fiesta, lo mismo se nos descontrolaban
2) El viaje es largo, desde Valencia más de 3 horas, teníamos que parar por el camino a darles de merendar incluso
3) Aunque habíamos pasado ya alguna noche en un hotel (nos fuimos de vacaciones este verano), ellos eran más pequeños y predecibles entonces, ahora no sabes si dormirán bien, etc.
Pero bueno, había que lanzarse, no? Y no nos ha ido mal: Carlos y Crstina se han portado de escándalo, sobre todo considerando el follón que han tenido.
El pobre Carlos eso sí tuvo un pequeño incidente en el viaje. Cuando estábamos a unos 30-40 km del destino el pobrecito echó una vomitona. La zona por la que nos movíamos era de muchas curvas (por aquí mas o menos) y creemos que se mareó y vomitó. Pobrecito, menos mal que luego se durmió y pudimos preseguir el viaje sin más incidentes. El caso es que le estábamos diciendo a Cristina (que no hacía más que dar follón) "mira tu hermanico qué bien se está portando que no dice nada" y lo que le pasaba al pobre era que se estaba mareando... Menos mal que fue puntual porque en cuanto llegamos Carlos ya estaba perfectamente.
El viernes por la noche ya empezó la fiesta, con una cena de picoteo. Los peques normalmente se van a la cama sobre las 9-9:30 de la noche, pero en este caso esa era la hora de comienzo de la cena, así que nos los llevamos en el carrito y probamos a ver si se dormían allí. Teníamos el plan B de irnos uno de los dos con ellos a la habitación. Carlos no duró mucho, a las 10 más o menos estaba roque en el cochecito y así se quedó, pero Cristina no, Cristina es mucho más dura con esto de dormir. Ella pensó que todo ese ajetreo de gente era mucho más interesante que el sueño, así que a pesar de sus ojos de sueño permaneció despierta hasta que nos retiramos a eso de las 11:30. Eso sí, se lo paso de escándalo. A la mañana siguiente se despertaron a la misma hora de siempre, Carlos estuvo recorriendo toda la habitación y parecía que quería que le dejásemos salir a explorar por fuera
De nuevo a la hora de comer del sábado había más fiesta, esta vez además con el resto de invitados que no habían venido la noche anterior, entre ellos los primos y tios Rocio y Pedro, y los abuelos. Los peques pasaron de mano en mano toda la tarde y se lo pasaron de escándalo, hasta eso de las 5 de la tarde en que ya se durmieron, primero Carlos (para variar) y luego Cristina (hubo que ayudarla un poco, pero cómo estaría de cansada que al final se durmió)
Estuvieron durmiendo un buen rato, pero al final el espíritu de fiesta les volvió a dominar y siguieron de mano en mano hasta el último momento, incluso en brazos de gente que ni yo ni su madre sabemos quiénes eran. (!)
Estos que aparecen en las fotos sí que sabemos quienes eran, eh?
Incluso se dedicaron a bailar con la prima Rocío, en brazos de tito Pedro eso sí. Tito Pedro es un gran bailón.
Y a pesar de todo este lío al final, cuando me los llevé a dormir a la habitación a eso de las 10 de la noche, se acabaron durmiendo sin grandes problemas, y al dia siguiente se despertaron a su hora de siempre, sobre las 7 Carlos y algo más tarde Cristina. La fiesta seguía el domingo a la hora de comer con un arroz caldoso en nosedonde, pero nosotros ya nos rendimos y nos fuimos a comer a Albacete en casa de los abuelos para llegar por la tarde a casa.
Así que éxito en general: se les puede sacar de casa.
No he querido dejar de añadir este video que hicimos ya el domingo de vuelta en Valencia. Me ha gustado y he querido compartirlo con el mundo, me encantan los momentos en que Carlos se lanza a darle un 'beso' a Cristina. A ella no le entusiasman, como puede verse en el video. Merece la pena verlo con sonido.
No mucho más que contar. Me ha salido una entrada larga, tengo que postear más a manudo y más corto.
domingo, 24 de enero de 2010
Puente de San Vicente
Este fin de semana era puente en Valencia, más que puente era fin de semana largo, porque el viernes era festivo: el día de San Vicente (creo que San Vicente Ferrer), festivo en la ciudad de Valencia. El otro festivo de la ciudad es San Vicente Mártir, motivo por el cual este es un mix de santos que me cae bien.
El caso es que este finde largo también nos hemos quedado en casa. El viernes era festivo en la ciudad, pero no en los pueblos de alrededor, por lo que nos fuimos de compras a un centro comercial que hay en Aldaia, el Bonaire, donde nos compramos algo de ropa para nosotros y rebuscamos más para los peques. Hemos llegado a la conclusión de que los abrigos que tienen no les van a durar tres o cuatro meses más, se les quedarán pequeños antes (a Carlos sobre todo) y que en primavera necesitaremos algún abrigo extra, más ligero quizá que los actuales. Y lo malo es que con la extraña política comercial que tienen en las tiendas, probablemente en pocos días sólo podamos comprar bañadores y ropa de manga corta. ¿porqué las tiendas se empeñan en poner ropa de verano en febrero y de invierno en Agosto? ¿Y la gente que necesita comprar algo para la época en que estás? Por ello nos hemos puesto a buscar algún abrigo para ellos, ligero, pero no hemos encontrado nada, o son invernales invernales o son ya nueva temporada de verano, sin término medio. Seguiremos buscando.
Por lo demás hemos estado en casa muy ricamente. Los días grises y feos no invitaban mucho a salir de casa (salvo el viernes, que hizo bueno). Y el horario de estos dos lo dificulta aún más.
La peque ya por fin empieza a dar síntomas de querer moverse más, se arrastra ya bastante por el suelo, y de querer aguantar sentada. No se sienta por sí misma aún pero es cuestión de tiempo. Eso sí, si la pones tú aguanta un ratito, sobre todo si lo que tiene al alcance le interesa:
Obsérvese a Carlitos intentando tocar el cacharrete desde la 'jaula'. Si es que lo que tiene uno lo quiere el otro...
Los titos Jose Ignacio y Ana nos vinieron a ver el sábado un rato. Helos aquí con los peques en brazos:

Por otro lado, los nanos están volviéndosenos un poco teleadictos. En particular Carlos, que a veces se acerca a la tele y se queda mirandola con una atención... Y si lo que está viendo le gusta particularmente, más aún. En el video siguiente se le puede ver cuando en la tele ponen la Casa de Mickey Mouse, y en concreto el arranque del programa. Le encanta.
Claro que no solo Carlos se queda embobado viendo la tele, también Cristina. Antes he dicho que aguanta sentada si le interesa lo que está haciendo, pues en la foto siguiente está sentada en el suelo y muy atenta a la pantalla.

Vamos a tener que empezar a restringirla.
Cristina se autolesiona a veces, el otro día nos la encontramos así:

Eso es porque aunque les cortes las uñas al cero siguen siendo herramientas peligrosas, y ellos, claro, no las saben usar bien aún. Se autolesionan, o al menos eso suponemos, lo mismo fue Carlos en una de sus luchas por algún juguete, sin querer claro.
El fin de semana proximo estamos de boda, se casa un primo de Carmen. Nos vamos el fin de semana entero a un balneario, que es donde se celebra el evento, ya veremos como nos apañamos con estos dos. Ya lo contaré
Hasta otra!
El caso es que este finde largo también nos hemos quedado en casa. El viernes era festivo en la ciudad, pero no en los pueblos de alrededor, por lo que nos fuimos de compras a un centro comercial que hay en Aldaia, el Bonaire, donde nos compramos algo de ropa para nosotros y rebuscamos más para los peques. Hemos llegado a la conclusión de que los abrigos que tienen no les van a durar tres o cuatro meses más, se les quedarán pequeños antes (a Carlos sobre todo) y que en primavera necesitaremos algún abrigo extra, más ligero quizá que los actuales. Y lo malo es que con la extraña política comercial que tienen en las tiendas, probablemente en pocos días sólo podamos comprar bañadores y ropa de manga corta. ¿porqué las tiendas se empeñan en poner ropa de verano en febrero y de invierno en Agosto? ¿Y la gente que necesita comprar algo para la época en que estás? Por ello nos hemos puesto a buscar algún abrigo para ellos, ligero, pero no hemos encontrado nada, o son invernales invernales o son ya nueva temporada de verano, sin término medio. Seguiremos buscando.
Por lo demás hemos estado en casa muy ricamente. Los días grises y feos no invitaban mucho a salir de casa (salvo el viernes, que hizo bueno). Y el horario de estos dos lo dificulta aún más.
La peque ya por fin empieza a dar síntomas de querer moverse más, se arrastra ya bastante por el suelo, y de querer aguantar sentada. No se sienta por sí misma aún pero es cuestión de tiempo. Eso sí, si la pones tú aguanta un ratito, sobre todo si lo que tiene al alcance le interesa:
Obsérvese a Carlitos intentando tocar el cacharrete desde la 'jaula'. Si es que lo que tiene uno lo quiere el otro...
Los titos Jose Ignacio y Ana nos vinieron a ver el sábado un rato. Helos aquí con los peques en brazos:
Por otro lado, los nanos están volviéndosenos un poco teleadictos. En particular Carlos, que a veces se acerca a la tele y se queda mirandola con una atención... Y si lo que está viendo le gusta particularmente, más aún. En el video siguiente se le puede ver cuando en la tele ponen la Casa de Mickey Mouse, y en concreto el arranque del programa. Le encanta.
Claro que no solo Carlos se queda embobado viendo la tele, también Cristina. Antes he dicho que aguanta sentada si le interesa lo que está haciendo, pues en la foto siguiente está sentada en el suelo y muy atenta a la pantalla.
Vamos a tener que empezar a restringirla.
Cristina se autolesiona a veces, el otro día nos la encontramos así:

Eso es porque aunque les cortes las uñas al cero siguen siendo herramientas peligrosas, y ellos, claro, no las saben usar bien aún. Se autolesionan, o al menos eso suponemos, lo mismo fue Carlos en una de sus luchas por algún juguete, sin querer claro.
El fin de semana proximo estamos de boda, se casa un primo de Carmen. Nos vamos el fin de semana entero a un balneario, que es donde se celebra el evento, ya veremos como nos apañamos con estos dos. Ya lo contaré
Hasta otra!
domingo, 17 de enero de 2010
Jugando
Este fin de semana nos hemos quedado en Valencia. La verdad es que con el horario que hacen estos niños ahora mismo no tenemos muchas opciones de hacer muchas cosas, ni hemos quedado con amigos ni hemos salido a cenar ni a comer ni a nada que no sea dar un paseo con los peques y tomar algo en algún bar de los alrededores. A ver si crecen un poco más para poder hacer más cosas los fines de semana ;)
Los que sí que hacen cosas nuevas son los pequeñajos. Se han tirado gran parte del fin de semana de juegos por el suelo. Carlos gatea de un lado para otro como un poseso y Cristina va empezando a arrastrarse por el suelo, que es el principio del gateo. De todos modos ella no necesita gatear para ir de un lado para otro, con el método 'croqueta' se siente más que satisfecha. Para muestra un botón:
La botella se la habíamos puesto para que intentase reptar hasta ella, pero no, prefirió dar un par de vueltas y no seguir el camino recto, hasta llegar a su botellita.
Carlos ya es un absoluto experto en el correteo y en ponerse de rodillas. Se ha dado más de un coscorrón con el suelo y con la mesa de centro del salón (que ya tenemos acolcada por todas sus esquinas), pero no coge miedo y sigue lanzándose a nuevas experiencias. A veces se te acerca y te coge los pantalones como diciendote 'cógeme'. Lo hace sobre todo cuando tienes cogida en brazos a Cristina, señal de un poco de celos o de querer lo mismo que su hermana, digo yo (Cristina hace lo mismo pero arrastrándose por el suelo, levantado los bracitos y lloriqueando un poco). En esta foto se le ve desde mi perspectiva haciendo lo propio:

Pero en general él se pasa el rato de un lado para otro, gateando y jugando con sus cosas, o apoyándose en la mesa para ponerse de rodillas y coger lo que tengamos sobre la mesa. Hay que tener ya mucho cuidado con lo que dejas a su posible alcance

Además ambos dos han empezado a 'pelearse' un poco cuando quieren lo mismo. Es muy normal que Carlos quiera siemre lo que Cristina está usando para jugar. Pero con una cosa en particular, un libro con sonidos que en realidad es de sus primos pero que han heredado en usufructo, les hace pelearse por su posesión. Cuando lo tiene Cristina, Carlos lo quiere, y viceversa. Así que a veces hemos tenido que racionárselo, ni para uno ni para otro. Cristina pilla un berrinche tremendo cuando lo hacemos, Carlos suele ser más pasota y rápidamente dirige su atención a otro juguete. Este es el libro en cuestión y uno de esos momentos al principio del video:
Por otro lado, los peques ya se bañan en la bañera grande desde hace unos dias. La que usábamos para bañarles se había quedado pequeña hace tiempo, sobre todo para Carlos, pero no habíamos pasado a la grande básicamente porque Cristina apenas si se sostiene sentada, y los trastos que tenemos para bañarles requieren un mínimo de equilibrio. El caso es que les gusta el agua, chapotear no chapotean demasiado aún, a ratos, pero se lo pasan bien. Aqui les tenéis en pleno baño:

Ale, ya cuento más cosas otro día. Abur!
Los que sí que hacen cosas nuevas son los pequeñajos. Se han tirado gran parte del fin de semana de juegos por el suelo. Carlos gatea de un lado para otro como un poseso y Cristina va empezando a arrastrarse por el suelo, que es el principio del gateo. De todos modos ella no necesita gatear para ir de un lado para otro, con el método 'croqueta' se siente más que satisfecha. Para muestra un botón:
La botella se la habíamos puesto para que intentase reptar hasta ella, pero no, prefirió dar un par de vueltas y no seguir el camino recto, hasta llegar a su botellita.
Carlos ya es un absoluto experto en el correteo y en ponerse de rodillas. Se ha dado más de un coscorrón con el suelo y con la mesa de centro del salón (que ya tenemos acolcada por todas sus esquinas), pero no coge miedo y sigue lanzándose a nuevas experiencias. A veces se te acerca y te coge los pantalones como diciendote 'cógeme'. Lo hace sobre todo cuando tienes cogida en brazos a Cristina, señal de un poco de celos o de querer lo mismo que su hermana, digo yo (Cristina hace lo mismo pero arrastrándose por el suelo, levantado los bracitos y lloriqueando un poco). En esta foto se le ve desde mi perspectiva haciendo lo propio:
Pero en general él se pasa el rato de un lado para otro, gateando y jugando con sus cosas, o apoyándose en la mesa para ponerse de rodillas y coger lo que tengamos sobre la mesa. Hay que tener ya mucho cuidado con lo que dejas a su posible alcance
Además ambos dos han empezado a 'pelearse' un poco cuando quieren lo mismo. Es muy normal que Carlos quiera siemre lo que Cristina está usando para jugar. Pero con una cosa en particular, un libro con sonidos que en realidad es de sus primos pero que han heredado en usufructo, les hace pelearse por su posesión. Cuando lo tiene Cristina, Carlos lo quiere, y viceversa. Así que a veces hemos tenido que racionárselo, ni para uno ni para otro. Cristina pilla un berrinche tremendo cuando lo hacemos, Carlos suele ser más pasota y rápidamente dirige su atención a otro juguete. Este es el libro en cuestión y uno de esos momentos al principio del video:
Por otro lado, los peques ya se bañan en la bañera grande desde hace unos dias. La que usábamos para bañarles se había quedado pequeña hace tiempo, sobre todo para Carlos, pero no habíamos pasado a la grande básicamente porque Cristina apenas si se sostiene sentada, y los trastos que tenemos para bañarles requieren un mínimo de equilibrio. El caso es que les gusta el agua, chapotear no chapotean demasiado aún, a ratos, pero se lo pasan bien. Aqui les tenéis en pleno baño:
Ale, ya cuento más cosas otro día. Abur!
viernes, 15 de enero de 2010
El cochecito Leré
Hace algún tiempo que vengo diciéndome que tengo que hacer una entrada acerca de nuestra experiencia con el cochecito de los peques, porque en su día yo me volví mico para decidirme por uno u otro y porque es una elección difícil en la que creo que la experiencia ajena es siempre una ayuda. Un reciente post de Inés la mamá novata (de lo cual tiene poco) me ha hecho pensar en ello de nuevo, así que voy a proceder a explicar nuestra opinión de los dos coches gemelares que tenemos. Si a alguien le viene bien nuestra opinión, bienvenido sea.
Sí, es cierto, como otros muchos padres de gemelos/mellizos hemos terminado teniendo más de un coche gemelar (también pasa con padres de niños uno a la vez). En nuestro caso se trata del Maclaren Twin Techno y la Phil&Teds Twin. Pero vamos por partes.
Cuando comenzamos la búsqueda del cochecito teníamos claro que era obligatorio que pudieramos salir de casa sin ayuda, es decir, que cupiese en el ascensor de casa sin que hubiera que desmontar el coche y bajarlo por partes. Esto que puede parecer una obviedad no lo es tanto, porque muchos coches no caben en ningún ascensor, y de nuevo la experiencia ajena (la de Anabel, por ejemplo) nos abrio los ojos a descartar completamente los carritos en linea y decantarnos por los que llevan a los niños en paralelo. De hecho en mi opinión un carrito en linea solo debe considerarse si vives en una casa con acceso directo a la calle (léase adosado, casa de pueblo, etc). En un piso ni en broma porque dependes completamente de que alguien te ayude a bajar.
Una vez determinado este importante aspecto, nos pusimos a mirar todos los carritos paralelos que encontramos, y al final nos decidimos por el Twin de Phil&Teds, por varios motivos:
- Es un carrito paralelo pero relativamente estrecho (mide 76cm de anchura), lo que aunque justito le permite pasar por muchas puertas, ya que suelen ser de 80 cm. La del ascensor de casa entre ellas.
- Es sólido, tras 10 meses de uso no da señales de debilidad por ningún sitio. La estructura es de acero y no de aluminio lo cual hace que aguante mucho peso
- Las ruedas son neumáticas, lo que hace que por mucho peso que lleve el carrito se desplace con relativa facilidad
- Para empujar tiene una barra horizontal única en lugar de dos en los extremos, o cual es una ventaja en múltiples ocasiones: cuando llueve, cuando tienes que contestar al móvil, etc. Además la altura de la barra es bastante alta, y para mi que mido 1,90m me ayuda a no tener que ir inclinado al empujar el carrito. También tiene la desventaja de que no puedes colgar bolsas, pero para mi compensa.
- No funciona con los capazos tipo "matrix" esos que se acoplan directamente al coche, sino que lleva unos pequeños saquitos que se usan para mantener al niño caliente (en invierno) y para poder sacarlo de cochecito y llevarlo de un lado a otro con la mano. Hay que decir que a nosotros no nos gustaba la idea del matrix, es un trasto más de los muchos que hay que tener, y de poco tiempo de utilidad al usarse sólo los primeros meses de vida de los chiquitines, así que un trasto menos. Este saquito que mencionaba antes tiene un fondo plano por lo que se puede meter al niño con tranquilidad ahí que mantiene su espalda correctamente, cosa importante los primeros meses. La unica desventaja es que nadie se da cuenta de que llevas un niño encima hasta que se echan encima por lo que no prestan tanta atención como cuando ven un maxicosi en manos de alguien, pero es un problema menor.
- Es un coche muy fácil de manejar, con un esfuerzo muy pequeño se lleva muy bien. Eso no lo sabíamos antes de comprarlo pero a día de hoy somos muy conscientes de ello cuando lo usamos (y sobre todo cuando no lo usamos)
- A pesar de no plegarse tipo 'paraguas' cabe en el maletero del coche (un Peugeot 407)
- La posición de las sillas van desde 'tumbados completamente' hasta 'erguidos del todo que parece que se van a caer' con varias posiciones intermedias, por lo que parece que puede servir desde el día 1 hasta que jubilemos el carrito.
- Los peques van bastante cómodos
Ya lo hemos sacado en varias fotos a lo largo del blog, aqui reproduzco alguna:


Esas son las ventajas, pero (como todos los carritos gemelares) también tiene alguna desventaja:
- La estructura de acero lo hace muy sólido pero a la vez lo hace muy pesado. Insisto que no se nota cuanlo lo empujas, pero la verdad es que cuando lo tienes que meter en el maletero del coche o cuando por lo que sea lo tienes que llevar plegado a cuestas, es un esfuerzo considerable.
- Las ruedas neumáticas son muy buenas, si, pero se pueden pinchar. Nos ha pasado dos veces (que mala pata). Se solventa en parte llevando siempre un spray de esos que sirven para hinchar la rueda, lo venden en cualquier tienda de bicis, para el momento en que te pasa, pero si te pilla sin ello y andando lejos de casa es un poco desastre y te puedes quedar vendido.
- En el maletero del coche se puede meter pero no deja demasiado espacio libre. Esto es una constante en cualquier coche gemelar, pero es una realidad que se come gran parte del espacio de maletero.

La conjunción de estos tres factores nos hizo decidir en un momento dado comprarnos un segundo coche gemelar: el Twin Techno de MacLaren. Estos señores de MacLaren se deben estar forrando porque la mayor parte de carritos ligeros que se ven por la calle son de ellos, es impresionante, son mis ídolos. El caso es que pensamos que tener un segundo carrito más ligero nos permitiría solventar las desventajas del otro, porque:
1) es más ligero al ser de aluminio, así que meterlo en el maletero del coche costaría menos
2) al ser más plegable cabría mejor en el maletero y dejaría más espacio libre para el resto del equipaje
y 3) si el primero nos deja vendidos, o se rompe por lo que sea (no solo porque se puedan pinchar las ruedas) siempre es bueno tener una segunda opción
De hecho, lo tenemos permanentemente en el maletero y cuando salimos a algún lado no tenemos que meter el cochecito, nos bajamos a los peques en brazos al garaje y los metemos en el coche, que su carrito ya está en su sitio.
Estas supuestas ventajas luego no lo han sido tanto, porque el coche es ligero pero tampoco tanto (si, pesa menos que el otro, pero sigue siendo pesadito, si no que se lo pregunten a mi espalda), y se pliega más que el otro pero plegado es muy largo y entra en el maletero sólo en diagonal, por lo que ganas espacio pero no tanto como el esperado.
¿Ventajas y desventajas de este?
Ventajas:
- Ya lo he dicho, es más ligero
- Se pliega más aunque insisto en que se queda muy largo y tampoco ganas tanto. Eso sí, por lo menos tiene un 'agarradero' que te permite llevarlo como si fuera una maleta en la mano si lo tienes que manipular
- También se tumban las sillas completamente
- Es un poco más estrecho aún que el de Phil&Teds. Además haciendo un pequeño esfuerzo de inicio de plegado y alguna carambola con las ruedas puedes llegar a entrar en un ascensor de los antiguos, de los de 4 plazas. Sufriendo mucho pero puedes llegar a entrar. Cosa que con el otro no puedes ni soñar.
Desventajas (con respecto al Phil&Teds):
- A pesar de su "ligereza", es mucho más difícil de empujar. Deben ser las ruedas, o el muy logrado punto de equilibrio que tiene el Twin de Phil&Teds, pero de verdad que se nota un montón.
- En lugar de tener una barra horizontal para empujar tiene dos mangos en los extremos. Esto en algún caso es una ventaja (permite colgar bolsas) pero por otro lado es muy pesado, no permite variar la postura cuando vas andando y se hace incómodo. Además si llueve o tienes que contestar al móvil es prácticamente imposible empujar a una mano. O te mojas, o te paras para hablar por el móvil.
- Cuando empujas el coche te vas dando en los pies con las ruedas traseras, porque están muy cerca de la posición de tus pies. Eso no pasa en el otro.
- La ubicación de los peques es muy estrecha, por lo que van un poco encajonados. Carlos en particular lo pasa mal. Si es invierno y llevan abrigos, peor aun.
- Las ruedas al ser macizas no se pueden pinchar, pero son mucho más pequeñas que las del otro, lo cual hace que los pequeños bordillos se suban mucho peor, y obligue a hacer la operación de elevar las ruedas delanteras para superarlos. Dicho sea de paso, esa operación de levantamiento de ruedas es también más difícil en el MacLaren que en el Phil&Teds

En resumidas cuentas, nosotros estamos más contentos con el coche de Phil&Teds que con el de MacLaren, de hecho pensamos que la compra del Phil&Teds es una de las mejores que hemos hecho con todas las cosas que hemos comprado de los peques en todo este tiempo. El MacLaren no está mal pero a nosotros nos resulta considerablemente más incómodo para el día a día. Su mayor ventaja es el poder llegar a subir por un ascensor 'estrecho'.
No se si todo este rollo servirá a alguien. Me he dado cuenta de que me ha salido un poco largo, lo siento.
Sí, es cierto, como otros muchos padres de gemelos/mellizos hemos terminado teniendo más de un coche gemelar (también pasa con padres de niños uno a la vez). En nuestro caso se trata del Maclaren Twin Techno y la Phil&Teds Twin. Pero vamos por partes.
Cuando comenzamos la búsqueda del cochecito teníamos claro que era obligatorio que pudieramos salir de casa sin ayuda, es decir, que cupiese en el ascensor de casa sin que hubiera que desmontar el coche y bajarlo por partes. Esto que puede parecer una obviedad no lo es tanto, porque muchos coches no caben en ningún ascensor, y de nuevo la experiencia ajena (la de Anabel, por ejemplo) nos abrio los ojos a descartar completamente los carritos en linea y decantarnos por los que llevan a los niños en paralelo. De hecho en mi opinión un carrito en linea solo debe considerarse si vives en una casa con acceso directo a la calle (léase adosado, casa de pueblo, etc). En un piso ni en broma porque dependes completamente de que alguien te ayude a bajar.
Una vez determinado este importante aspecto, nos pusimos a mirar todos los carritos paralelos que encontramos, y al final nos decidimos por el Twin de Phil&Teds, por varios motivos:
- Es un carrito paralelo pero relativamente estrecho (mide 76cm de anchura), lo que aunque justito le permite pasar por muchas puertas, ya que suelen ser de 80 cm. La del ascensor de casa entre ellas.
- Es sólido, tras 10 meses de uso no da señales de debilidad por ningún sitio. La estructura es de acero y no de aluminio lo cual hace que aguante mucho peso
- Las ruedas son neumáticas, lo que hace que por mucho peso que lleve el carrito se desplace con relativa facilidad
- Para empujar tiene una barra horizontal única en lugar de dos en los extremos, o cual es una ventaja en múltiples ocasiones: cuando llueve, cuando tienes que contestar al móvil, etc. Además la altura de la barra es bastante alta, y para mi que mido 1,90m me ayuda a no tener que ir inclinado al empujar el carrito. También tiene la desventaja de que no puedes colgar bolsas, pero para mi compensa.
- No funciona con los capazos tipo "matrix" esos que se acoplan directamente al coche, sino que lleva unos pequeños saquitos que se usan para mantener al niño caliente (en invierno) y para poder sacarlo de cochecito y llevarlo de un lado a otro con la mano. Hay que decir que a nosotros no nos gustaba la idea del matrix, es un trasto más de los muchos que hay que tener, y de poco tiempo de utilidad al usarse sólo los primeros meses de vida de los chiquitines, así que un trasto menos. Este saquito que mencionaba antes tiene un fondo plano por lo que se puede meter al niño con tranquilidad ahí que mantiene su espalda correctamente, cosa importante los primeros meses. La unica desventaja es que nadie se da cuenta de que llevas un niño encima hasta que se echan encima por lo que no prestan tanta atención como cuando ven un maxicosi en manos de alguien, pero es un problema menor.
- Es un coche muy fácil de manejar, con un esfuerzo muy pequeño se lleva muy bien. Eso no lo sabíamos antes de comprarlo pero a día de hoy somos muy conscientes de ello cuando lo usamos (y sobre todo cuando no lo usamos)
- A pesar de no plegarse tipo 'paraguas' cabe en el maletero del coche (un Peugeot 407)
- La posición de las sillas van desde 'tumbados completamente' hasta 'erguidos del todo que parece que se van a caer' con varias posiciones intermedias, por lo que parece que puede servir desde el día 1 hasta que jubilemos el carrito.
- Los peques van bastante cómodos
Ya lo hemos sacado en varias fotos a lo largo del blog, aqui reproduzco alguna:
Esas son las ventajas, pero (como todos los carritos gemelares) también tiene alguna desventaja:
- La estructura de acero lo hace muy sólido pero a la vez lo hace muy pesado. Insisto que no se nota cuanlo lo empujas, pero la verdad es que cuando lo tienes que meter en el maletero del coche o cuando por lo que sea lo tienes que llevar plegado a cuestas, es un esfuerzo considerable.
- Las ruedas neumáticas son muy buenas, si, pero se pueden pinchar. Nos ha pasado dos veces (que mala pata). Se solventa en parte llevando siempre un spray de esos que sirven para hinchar la rueda, lo venden en cualquier tienda de bicis, para el momento en que te pasa, pero si te pilla sin ello y andando lejos de casa es un poco desastre y te puedes quedar vendido.
- En el maletero del coche se puede meter pero no deja demasiado espacio libre. Esto es una constante en cualquier coche gemelar, pero es una realidad que se come gran parte del espacio de maletero.
La conjunción de estos tres factores nos hizo decidir en un momento dado comprarnos un segundo coche gemelar: el Twin Techno de MacLaren. Estos señores de MacLaren se deben estar forrando porque la mayor parte de carritos ligeros que se ven por la calle son de ellos, es impresionante, son mis ídolos. El caso es que pensamos que tener un segundo carrito más ligero nos permitiría solventar las desventajas del otro, porque:
1) es más ligero al ser de aluminio, así que meterlo en el maletero del coche costaría menos
2) al ser más plegable cabría mejor en el maletero y dejaría más espacio libre para el resto del equipaje
y 3) si el primero nos deja vendidos, o se rompe por lo que sea (no solo porque se puedan pinchar las ruedas) siempre es bueno tener una segunda opción
De hecho, lo tenemos permanentemente en el maletero y cuando salimos a algún lado no tenemos que meter el cochecito, nos bajamos a los peques en brazos al garaje y los metemos en el coche, que su carrito ya está en su sitio.
Estas supuestas ventajas luego no lo han sido tanto, porque el coche es ligero pero tampoco tanto (si, pesa menos que el otro, pero sigue siendo pesadito, si no que se lo pregunten a mi espalda), y se pliega más que el otro pero plegado es muy largo y entra en el maletero sólo en diagonal, por lo que ganas espacio pero no tanto como el esperado.
¿Ventajas y desventajas de este?
Ventajas:
- Ya lo he dicho, es más ligero
- Se pliega más aunque insisto en que se queda muy largo y tampoco ganas tanto. Eso sí, por lo menos tiene un 'agarradero' que te permite llevarlo como si fuera una maleta en la mano si lo tienes que manipular
- También se tumban las sillas completamente
- Es un poco más estrecho aún que el de Phil&Teds. Además haciendo un pequeño esfuerzo de inicio de plegado y alguna carambola con las ruedas puedes llegar a entrar en un ascensor de los antiguos, de los de 4 plazas. Sufriendo mucho pero puedes llegar a entrar. Cosa que con el otro no puedes ni soñar.
Desventajas (con respecto al Phil&Teds):
- A pesar de su "ligereza", es mucho más difícil de empujar. Deben ser las ruedas, o el muy logrado punto de equilibrio que tiene el Twin de Phil&Teds, pero de verdad que se nota un montón.
- En lugar de tener una barra horizontal para empujar tiene dos mangos en los extremos. Esto en algún caso es una ventaja (permite colgar bolsas) pero por otro lado es muy pesado, no permite variar la postura cuando vas andando y se hace incómodo. Además si llueve o tienes que contestar al móvil es prácticamente imposible empujar a una mano. O te mojas, o te paras para hablar por el móvil.
- Cuando empujas el coche te vas dando en los pies con las ruedas traseras, porque están muy cerca de la posición de tus pies. Eso no pasa en el otro.
- La ubicación de los peques es muy estrecha, por lo que van un poco encajonados. Carlos en particular lo pasa mal. Si es invierno y llevan abrigos, peor aun.
- Las ruedas al ser macizas no se pueden pinchar, pero son mucho más pequeñas que las del otro, lo cual hace que los pequeños bordillos se suban mucho peor, y obligue a hacer la operación de elevar las ruedas delanteras para superarlos. Dicho sea de paso, esa operación de levantamiento de ruedas es también más difícil en el MacLaren que en el Phil&Teds
En resumidas cuentas, nosotros estamos más contentos con el coche de Phil&Teds que con el de MacLaren, de hecho pensamos que la compra del Phil&Teds es una de las mejores que hemos hecho con todas las cosas que hemos comprado de los peques en todo este tiempo. El MacLaren no está mal pero a nosotros nos resulta considerablemente más incómodo para el día a día. Su mayor ventaja es el poder llegar a subir por un ascensor 'estrecho'.
No se si todo este rollo servirá a alguien. Me he dado cuenta de que me ha salido un poco largo, lo siento.
domingo, 10 de enero de 2010
Reyes y post-reyes
Cristina y Carlos aún no viven los reyes como lo harán dentro de un año (vamos, que ni se enteran ni les importa demasiado). No se si perciben el ambiente de expectación, aunque en nuestro caso se añade una fiesta de cumpleaños, y eso aumenta el follón generalizado. La prima Rocío cumple años precisamente el día de Reyes, lo que hace que siempre estemos en esta fecha en Albacete para celebrarlo (hasta que cumpla 16 años y prefiera irse consus amigot@s, o los 13 años, vete tu a saber). Eso además provoca que en casa de Rocío ese día haya mil regalos: los que les traen los reyes a su hermano Pedro, los que les traen los Reyes a la propia Rocío, y los que le regalan a Rocío los familiares, que no son pocos. Hay una tonelada de juguetes, contradiciendo todos los consejos de los psicólogos sobre sobresaturación de regalos a los niños.

Cristina y Carlos tuvieron también sus regalos, un montón. De hecho, no se donde vamos a guardarlos. Entre los de Papá Noel en Valencia y los de los Reyes en Albacete, esto es un sinvivir. Aqui están jugando a uno de los juguetes:

Carmen ha estado en Albacete desde que vinimos el dia 30 de Diciembre, pero yo he estado yendo y viniendo desde Valencia; llevo 5 viajes de ida y vuelta a Albacete estas fiestas. Hoy escribo esto desde Albacete, vine ayer por la A-31, que estaba regulera en algun tramo, aunque eran la excepción:

Al final vine el sábado porque el viernes me tiré toda la tarde buscando unas cadenas por Valencia. La busqué en mil sitios sin encontrarlos y al final las encontré en un taller Midas que está debajo justo de mi casa. No las usé ni creo que las vaya a usar en la vida, pero por si acaso. Y la ciudad esta asi (foto hecha desde la ventana de casa de los padres de Carmen):

Hoy si todo va bien (léase si las carreteras no están bloqueadas) volvemos a casica. Ya tengo ganas de volver a la rutina.
Cristina y Carlos tuvieron también sus regalos, un montón. De hecho, no se donde vamos a guardarlos. Entre los de Papá Noel en Valencia y los de los Reyes en Albacete, esto es un sinvivir. Aqui están jugando a uno de los juguetes:
Carmen ha estado en Albacete desde que vinimos el dia 30 de Diciembre, pero yo he estado yendo y viniendo desde Valencia; llevo 5 viajes de ida y vuelta a Albacete estas fiestas. Hoy escribo esto desde Albacete, vine ayer por la A-31, que estaba regulera en algun tramo, aunque eran la excepción:

Al final vine el sábado porque el viernes me tiré toda la tarde buscando unas cadenas por Valencia. La busqué en mil sitios sin encontrarlos y al final las encontré en un taller Midas que está debajo justo de mi casa. No las usé ni creo que las vaya a usar en la vida, pero por si acaso. Y la ciudad esta asi (foto hecha desde la ventana de casa de los padres de Carmen):
Hoy si todo va bien (léase si las carreteras no están bloqueadas) volvemos a casica. Ya tengo ganas de volver a la rutina.
sábado, 2 de enero de 2010
Fin de Año
Este Fin de Año 2009 lo hemos pasado en Albacete, con los abuelos, los titos y los primos Rocío y Pedro (x2). Los peques han pasado la Nochevieja exactamente igual que en Nochebuena: dormiditos cada uno en su cuna, mientras los mayores cenábamos en el otro extremo de la casa. Sus primos, que son ya más mayores (casi 8 y 3) sí que estuvieron con nosotros, pero los peques ¡a dormir!
Cristina sigue igual de vagueta que de costumbre. Ya en la última revisión la pediatra nos sugirió que si seguía sin evolucionar demasiado en el aspecto físico, quizá sería conveniente una visita a rehabilitación para obligarla a practicar algunos movimientos que la hagan evolucionar. A nosotros nos pareció un poco exagerado, porque si bien es cierto que está muy por detrás de su hermano en ese aspecto también es cierto que evolucionar evoluciona, a su ritmo eso sí, pero cada vez hace más cosas. Pero ultimamente yo creo que está aún más holgazana y hace menos por ponerse sentada o estar boca abajo, ni hablar de gatear (aunque va a donde quiere por el método 'croqueta').
Un ejemplo, a continucación pongo unas fotos de Carlos y Cristina. La primera, los dos en el pequeño parque-cuna que tenemos en casa de los abuelos de Albacete (era de su primo), Carlos está centrado en jugar con un piano-cacharro de hacer ruido, también heredado de su primo, y Cristina con otros juguetes.

Hay que observar que Carlos se mantiene erguido mientras juega mientras que Cristina está tumbada boca arriba mientras juega. Cristina no suele jugar boca abajo, incluso aunque el jueguete en cuestión no sea sencillo de manejar. Como ejemplo la siguiente foto:

Lo que tiene en las manos es ese mismo piano que usaba Carlos en la primera foto. Doy fe de que pesa lo suyo, pero Cristina se las arregla para cogerlo entre las manos y los pies y jugar con él boca arriba. Apréciese a su vez la cara entre sorprendida y culpable de la pequeñaja, por haberla pillado in fraganti.
Carlos en cambio es otro estilo. En esta foto se puede ver como él sí que se esfuerza por coger algo explorando nuevas funcionalidades de su cuerpecete:

Y es capaz de mucho más, le falta un tris para ponerse en pie apoyado en algún mueble. Y esta tarde le hemos pillado abriendo la puerta para escaparse del salón. Hay que aclarar que le encanta recorrer el pasillo de casa de los abuelos, y que la puerta del salón tiene un pequeño artilugio a la altura del suelo que sirve para mantenerla abierta en determinadas circunstancias, pero que a Carlos le viene bien para tirar de la puerta y abrirla.
Diferencias de carácter.
Por cierto que la Nochevieja y el día de Año nuevo quien los pasó regular fui yo, con una faringitis de caballo y fiebre hasta casi 39º. Eso me pasa por presumir de no haber caido con la gastroenteritis, el Señor me ha castigado por presuntuoso.
Otro día más.
Cristina sigue igual de vagueta que de costumbre. Ya en la última revisión la pediatra nos sugirió que si seguía sin evolucionar demasiado en el aspecto físico, quizá sería conveniente una visita a rehabilitación para obligarla a practicar algunos movimientos que la hagan evolucionar. A nosotros nos pareció un poco exagerado, porque si bien es cierto que está muy por detrás de su hermano en ese aspecto también es cierto que evolucionar evoluciona, a su ritmo eso sí, pero cada vez hace más cosas. Pero ultimamente yo creo que está aún más holgazana y hace menos por ponerse sentada o estar boca abajo, ni hablar de gatear (aunque va a donde quiere por el método 'croqueta').
Un ejemplo, a continucación pongo unas fotos de Carlos y Cristina. La primera, los dos en el pequeño parque-cuna que tenemos en casa de los abuelos de Albacete (era de su primo), Carlos está centrado en jugar con un piano-cacharro de hacer ruido, también heredado de su primo, y Cristina con otros juguetes.
Hay que observar que Carlos se mantiene erguido mientras juega mientras que Cristina está tumbada boca arriba mientras juega. Cristina no suele jugar boca abajo, incluso aunque el jueguete en cuestión no sea sencillo de manejar. Como ejemplo la siguiente foto:
Lo que tiene en las manos es ese mismo piano que usaba Carlos en la primera foto. Doy fe de que pesa lo suyo, pero Cristina se las arregla para cogerlo entre las manos y los pies y jugar con él boca arriba. Apréciese a su vez la cara entre sorprendida y culpable de la pequeñaja, por haberla pillado in fraganti.
Carlos en cambio es otro estilo. En esta foto se puede ver como él sí que se esfuerza por coger algo explorando nuevas funcionalidades de su cuerpecete:
Y es capaz de mucho más, le falta un tris para ponerse en pie apoyado en algún mueble. Y esta tarde le hemos pillado abriendo la puerta para escaparse del salón. Hay que aclarar que le encanta recorrer el pasillo de casa de los abuelos, y que la puerta del salón tiene un pequeño artilugio a la altura del suelo que sirve para mantenerla abierta en determinadas circunstancias, pero que a Carlos le viene bien para tirar de la puerta y abrirla.
Diferencias de carácter.
Por cierto que la Nochevieja y el día de Año nuevo quien los pasó regular fui yo, con una faringitis de caballo y fiebre hasta casi 39º. Eso me pasa por presumir de no haber caido con la gastroenteritis, el Señor me ha castigado por presuntuoso.
Otro día más.
lunes, 28 de diciembre de 2009
Las primeras Navidades
A diferencia de los muermimellizos, que no han parado quietos estos días (se nota la diferencia de edad), los nanos han tenido unas primeras Navidades relativamente tranquilas. Ya sabéis que los días previos estuvieron malitos y que lo pasamos todos regular esos días, pero ya se han recuperado y vuelven a ser los angelotes que nos tenían acostumbrados a ser. De hecho, el mismo día de Nochebuena ya parecían casi curados, pero no debían de estarlo del todo porque los titos Jose Ignacio y Ana, que los estuvieron cuidando toda la tarde, cayeron pachuchos de gastroenteritis un par de días después, por lo que aún 100% curados los peques no estaban si les contagiaron. Yo no me he contagiado, me he librado de milagro con todos los vómitos que me han caído por encima estos días y la gran cantidad de cacotas cambiadas.
La cena de Nochebuena para ellos fue exactamente igual que cualquier otra: biberón, y a la cuna a dormir. Los papás, abuela, titos y tía abuela que cenaron en casa pudimos disfrutar de una cena relativamente tranquila. eso sí, la sobremesa se alargó hasta las mil y nos fuimos a dormir demasiado tarde: al día siguiente estos dos estaban bien despiertos a las 7 de la mañana y nosotros no podíamos con nuestra alma. Gajes del oficio.
Papá Noel trajo a los peques unos pocos regalos: un perro de peluche (que hace un ruido como de risas y se mueve), una muñeca de tela, una bola que se desmonta y que Carlos no se cansa de perseguir por el suelo, y un espejito con cosas que se mueven que Cristina no suelta (salvo cuando se lo quita Carlos).
Como los papás nos perdimos una comida con amigos y otra con los primos de Carmen la semana anterior, debido a la enfermedad de los peques, hicimos un esfuerzo por ver a algunos amigos el fin de semana pasado. El sábado estuvimos en el Bioparc de Valencia, donde unos amigos estaban visitandolo. Era el único hueco que teníamos para vernos y es dificil encontrar más, porque ellos viven en Munich y estas Navidades han venido, pero se mueven más que una peonza y van a estar en varios sitios estos dias. Al final nos vimos allí. Nos gustó mucho, es muy muy recomendable el sitio, se publicita mucho más el Oceanografic, pero el Bioparc tanmbién es muy muy interesante. Y nos pilla cerca de casa, podemos ir andando, así que cuando estos sean más grandes nos pillaremos un pase anual e iremos a menudo. Una foto de nuestro paso fugaz por el parque:

Las dos niñas que están con nosotros son Carla y Martina, las hijas de estos amigos nuestros que viven en Alemania. Falta Julio, su hermano. Que valientes ;)
El domingo hicimos el esfuerzo también de ir a Albacete a comer con unos amigos de la Universidad. Ya que no pudimos ir a la primera convocatoria en Valencia/Castellón, fuimos a la segunda en Albacete. Y luego nos fuimos a ver a parte de la familia de Carmen que se habían jjuntado en casa de una de sus tías cerca de donde comimos. Estaban casi todos los representantes de la nueva generación de la familia:

Solo faltaba el pequeño Valerio, que llegó unos minutos después de hacer esta foto.
Ya quedan menos fiestas! Feliz año 2010!
La cena de Nochebuena para ellos fue exactamente igual que cualquier otra: biberón, y a la cuna a dormir. Los papás, abuela, titos y tía abuela que cenaron en casa pudimos disfrutar de una cena relativamente tranquila. eso sí, la sobremesa se alargó hasta las mil y nos fuimos a dormir demasiado tarde: al día siguiente estos dos estaban bien despiertos a las 7 de la mañana y nosotros no podíamos con nuestra alma. Gajes del oficio.
Papá Noel trajo a los peques unos pocos regalos: un perro de peluche (que hace un ruido como de risas y se mueve), una muñeca de tela, una bola que se desmonta y que Carlos no se cansa de perseguir por el suelo, y un espejito con cosas que se mueven que Cristina no suelta (salvo cuando se lo quita Carlos).
Como los papás nos perdimos una comida con amigos y otra con los primos de Carmen la semana anterior, debido a la enfermedad de los peques, hicimos un esfuerzo por ver a algunos amigos el fin de semana pasado. El sábado estuvimos en el Bioparc de Valencia, donde unos amigos estaban visitandolo. Era el único hueco que teníamos para vernos y es dificil encontrar más, porque ellos viven en Munich y estas Navidades han venido, pero se mueven más que una peonza y van a estar en varios sitios estos dias. Al final nos vimos allí. Nos gustó mucho, es muy muy recomendable el sitio, se publicita mucho más el Oceanografic, pero el Bioparc tanmbién es muy muy interesante. Y nos pilla cerca de casa, podemos ir andando, así que cuando estos sean más grandes nos pillaremos un pase anual e iremos a menudo. Una foto de nuestro paso fugaz por el parque:

Las dos niñas que están con nosotros son Carla y Martina, las hijas de estos amigos nuestros que viven en Alemania. Falta Julio, su hermano. Que valientes ;)
El domingo hicimos el esfuerzo también de ir a Albacete a comer con unos amigos de la Universidad. Ya que no pudimos ir a la primera convocatoria en Valencia/Castellón, fuimos a la segunda en Albacete. Y luego nos fuimos a ver a parte de la familia de Carmen que se habían jjuntado en casa de una de sus tías cerca de donde comimos. Estaban casi todos los representantes de la nueva generación de la familia:
Solo faltaba el pequeño Valerio, que llegó unos minutos después de hacer esta foto.
Ya quedan menos fiestas! Feliz año 2010!
martes, 22 de diciembre de 2009
Mensaje de los nanos al mundo
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Gastroenteritis
Si, si, no os habéis equivocado, este no es el diario de una mamá pediatra, es el Blog de los nanos. El título de la entrada se debe a que la dichosa enfermedad está haciendo estragos en la pequeña unidad familiar que constituimos.
El domingo pasado Carlos empezó por la tarde a vomitar, mucho, cosa que él no ha hecho nunca (ni regurgitar siquiera, cosa que sí hacía Cristina de más pequeña). Dos o tres veces estuvo vomitando, el pobrecito, en la casa de los abuelos en Albacete. Cuando nos volvimos a ultima hora de la tarde a Valencia dijimos de esperar a ver como amanecía al dia siguiente y le llevábamos al pediatra o no. El dia siguiente no tuvo ni un vómito, pero empezó a aumentar poco a poco una diarrea tremeda que le hacía manchar el pañal cada poco rato, muy líquido eso sí. Así que por la tarde nos fuimos al médico, a urgencias del 9 de Octubre, donde nos atendió el mismo pediatra que nos dijo aquello de que éramos unos padres histéricos (muy educadamente eso si). En esta ocasión no nos llamó nada porque diagnosticó al pobre Carlitos una gastroenteritis, concretamente GEC, que no se lo que es con exactitud. Y además nos predijo que Cristina probablemente caería también. La verdad es que ha acertado de pleno porque Cristina ayer noche se puso a vomitar cual prota del exorcista. Bueno, exagero un poco, pero no demasiado, es increíble que de un cuerpo tan pequeño pueda salir tanto y con tanta fuerza. Y la noche la pasó entre vómitos y despertares llorosos, pobreta. Para rematar la faena, Carmen también empezó a sufrir los mismos síntomas y el martes noche empezó también a vomitar. Así que el nene (léase: yo) se dedicó gran parte de la noche a limpiar vómitos y cambiar a Cristina de ropa.
Espero que todo esto pase pronto, se supone que son 3 o 4 dias. Carlos lleva ya 4, y aunque esta mañana parecía que estaba ya algo mejor esta tarde ha vuelto a los vómitos y no ha querido cenar nada. Y Cristina ha vomitado hoy unas cuantas veces más. Menos mal que Carmen sí parece que está un poco mejor (toco madera). Mañana vamos al pediatra de los peques para que los vea y nos confirme cómo tratarlos.
¿Adivináis quien tiene todas las papeletas para ser el próximo?
En otro orden de cosas, el domingo tarde nos escapamos por los pelos de la gran nevada de este año en Albacete. Tal vez sea pronto para dicha afirmación, pero mucho va a tener que nevar en próximas ocasiones para superar esto:

Esta foto me la envió mi cuñado desde Albacete, no es Siberia, no.
Claro que ya tuve ocasión de ver como estaba el tema en persona, el martes tuve que viajar a Madrid por motivos de trabajo y el paisaje desde la A-3 estaba tal que así:

¿Y la temperatura? Pues...

Si, si, -11ºC, aunque en algún tramo hubo hasta -12ºC. Brrrr, que frio.
El domingo pasado Carlos empezó por la tarde a vomitar, mucho, cosa que él no ha hecho nunca (ni regurgitar siquiera, cosa que sí hacía Cristina de más pequeña). Dos o tres veces estuvo vomitando, el pobrecito, en la casa de los abuelos en Albacete. Cuando nos volvimos a ultima hora de la tarde a Valencia dijimos de esperar a ver como amanecía al dia siguiente y le llevábamos al pediatra o no. El dia siguiente no tuvo ni un vómito, pero empezó a aumentar poco a poco una diarrea tremeda que le hacía manchar el pañal cada poco rato, muy líquido eso sí. Así que por la tarde nos fuimos al médico, a urgencias del 9 de Octubre, donde nos atendió el mismo pediatra que nos dijo aquello de que éramos unos padres histéricos (muy educadamente eso si). En esta ocasión no nos llamó nada porque diagnosticó al pobre Carlitos una gastroenteritis, concretamente GEC, que no se lo que es con exactitud. Y además nos predijo que Cristina probablemente caería también. La verdad es que ha acertado de pleno porque Cristina ayer noche se puso a vomitar cual prota del exorcista. Bueno, exagero un poco, pero no demasiado, es increíble que de un cuerpo tan pequeño pueda salir tanto y con tanta fuerza. Y la noche la pasó entre vómitos y despertares llorosos, pobreta. Para rematar la faena, Carmen también empezó a sufrir los mismos síntomas y el martes noche empezó también a vomitar. Así que el nene (léase: yo) se dedicó gran parte de la noche a limpiar vómitos y cambiar a Cristina de ropa.
Espero que todo esto pase pronto, se supone que son 3 o 4 dias. Carlos lleva ya 4, y aunque esta mañana parecía que estaba ya algo mejor esta tarde ha vuelto a los vómitos y no ha querido cenar nada. Y Cristina ha vomitado hoy unas cuantas veces más. Menos mal que Carmen sí parece que está un poco mejor (toco madera). Mañana vamos al pediatra de los peques para que los vea y nos confirme cómo tratarlos.
¿Adivináis quien tiene todas las papeletas para ser el próximo?
En otro orden de cosas, el domingo tarde nos escapamos por los pelos de la gran nevada de este año en Albacete. Tal vez sea pronto para dicha afirmación, pero mucho va a tener que nevar en próximas ocasiones para superar esto:

Esta foto me la envió mi cuñado desde Albacete, no es Siberia, no.
Claro que ya tuve ocasión de ver como estaba el tema en persona, el martes tuve que viajar a Madrid por motivos de trabajo y el paisaje desde la A-3 estaba tal que así:
¿Y la temperatura? Pues...
Si, si, -11ºC, aunque en algún tramo hubo hasta -12ºC. Brrrr, que frio.
martes, 8 de diciembre de 2009
Puente en casa
Este largo puente de 4 días nos hemos quedado en casita. También es cierto que 2 de esos 4 dias teniamos visita de los primos y titos Rocíos y Pedros, por lo que irnos a Albacete no tenía mucho sentido. En fin, que nos hemos quedado en casa y hemos quedado con amigos y familiares. Además he arreglado la rueda del carrito, que estaba pinchada (otro dia haré un post sobre el carrito, que lo merece de por sí), he preparado un montón de comida para mi régimen (¿no lo he comentado antes? ¡claro! este blog es sobre los nanos, no sobre mi, pero estoy a régimen) y hemos hecho diversas compras tanto navideñas como normales.
En este post voy a poner unas cuantas fotos porque tampoco tengo mucho más que contar. La primera es esta foto de Cristina, tiene una cara de sapiruja impresionante, ella es así.

Carlos es el protagonista de la siguiente, está hecho un auténtico rapero:

Eso sí, vestido de niño bueno y no de Eminem.
Los peques han estrenado este puente sus nuevas y flamantes tronas. Hasta ahora les hemos dado de comer sentados en las rodillas, pero ya es hora (lo era hace tiempo) de que se sentaran en sus propias sillas y comieran como las personas. Bueno, dentro de lo que cabe. Los dos han reaccionado muy bien y comen sin problemas sentados en sus tronas. Carlos nos daba un poco de miedo, porque siempre pone más problemas para comer, se retuerce más y lucha un poco antes de empezar a tragar. Con las tronas hace lo mismo, las primeras 2 o 3 cucharadas son de sufrir, te coge la cuchara, se da la vuelta, rechaza la comida... pero a continuación se da cuenta de que le gusta lo que le estamos dando (supongo) y empieza a zampar. Y se lo come todo. Muy bien. Cristina en cambio se porta muy bien y come sin problemas desde el principio. Aquí los tenemos sentaditos en sus tronas de colores.

Hoy martes, festivo, hemos quedado con unos amigos para comer. Tienen una niña de unos días menos que los nuestros (nació a principios de Marzo), Carolina, quien es una amiguita muy especial de los nanos. Seguro que dentro de unos años comparten juegos y diversiones. En esta foto aparecemos los tres pequeñajos, los papás de Carolina y el menda (con los ojos cerrados para variar)

¡Que mirada le dedica Carolina a Carlos!
Y para acabar añado una fotico de los peques y su mamá. Esta no es de este fin de semana, sino de hace un par de meses, durante el puente del 12 de Octubre. Pero es que a mi me gusta.

Nada más por hoy. Hasta la vista!
En este post voy a poner unas cuantas fotos porque tampoco tengo mucho más que contar. La primera es esta foto de Cristina, tiene una cara de sapiruja impresionante, ella es así.
Carlos es el protagonista de la siguiente, está hecho un auténtico rapero:
Eso sí, vestido de niño bueno y no de Eminem.
Los peques han estrenado este puente sus nuevas y flamantes tronas. Hasta ahora les hemos dado de comer sentados en las rodillas, pero ya es hora (lo era hace tiempo) de que se sentaran en sus propias sillas y comieran como las personas. Bueno, dentro de lo que cabe. Los dos han reaccionado muy bien y comen sin problemas sentados en sus tronas. Carlos nos daba un poco de miedo, porque siempre pone más problemas para comer, se retuerce más y lucha un poco antes de empezar a tragar. Con las tronas hace lo mismo, las primeras 2 o 3 cucharadas son de sufrir, te coge la cuchara, se da la vuelta, rechaza la comida... pero a continuación se da cuenta de que le gusta lo que le estamos dando (supongo) y empieza a zampar. Y se lo come todo. Muy bien. Cristina en cambio se porta muy bien y come sin problemas desde el principio. Aquí los tenemos sentaditos en sus tronas de colores.
Hoy martes, festivo, hemos quedado con unos amigos para comer. Tienen una niña de unos días menos que los nuestros (nació a principios de Marzo), Carolina, quien es una amiguita muy especial de los nanos. Seguro que dentro de unos años comparten juegos y diversiones. En esta foto aparecemos los tres pequeñajos, los papás de Carolina y el menda (con los ojos cerrados para variar)
¡Que mirada le dedica Carolina a Carlos!
Y para acabar añado una fotico de los peques y su mamá. Esta no es de este fin de semana, sino de hace un par de meses, durante el puente del 12 de Octubre. Pero es que a mi me gusta.
Nada más por hoy. Hasta la vista!
jueves, 3 de diciembre de 2009
Rolling Stones
Hace unos cuantos meses, antes de que los peques nacieran, posteé acerca de unas camisetas que había comprado el tito Álvaro. La talla de las susodichas cmisetas era demasiado grande para que a los peques les sirvieran durante el verano, y es ahora cuando empiezan a estar 'ponibles' (líbreme Lázaro Carreter del pecado por usar este palabro). Me temo que cuando se las puedan volver a poner en verano van a ser demasiado pequeñas para ellos, quizá a Cristina aún le venga, pero a Carlos lo dudo bastante. Así que ayer antes de bañarles se las pusimos para hacerles una fotico y que el tito Álvaro en sus periplos por las Américas les pueda echar un vistazo. He aqui el resultado:

Estaban ya con ganas de baño, bibe y cuna, por lo que tienen una carusa de cierto cansancio, pero están graciosos, no?
Estos dias Carlos ha estado (y aún sigue) un poco pachuchete, cosas del cambio de tiempo supongo: mocos y más mocos junto con algo de tos, que sobre todo le afectan al dormir porque no le dejan respirar bien. Como además él tampoco es que le encante que le quitemos los mocos, lucha como si le estuviéramos matando, el resultado es que anda gran parte del día con moquetes. Pero bueno, es prácticamente la primera vez que se pone malo desde que nació, y tampoco mucho, no ha tenido fiebre. No nos podemos quejar. Cristina ha tosido un poco pero no ha tenido los mocos de Carlos.
El lunes estuvimos en el pediatra para su revisión de los 9 meses. Cristina sigue en los 6,5 kg, le cuesta crecer en peso a la niña (claro, ¡si no para quieta y no duerme!) pero en altura ya está en 67 cm, está en percentil 10. Y Carlos ya pesa 8,3 kg y mide 71 cm ¡campeón! Van muy bien los dos, cada uno a su ritmo pero los dos muy bien.
No tengo mucho más que contar, nuestra vida es muy monótona ultimamente ;) Hasta la próxima pues
Estaban ya con ganas de baño, bibe y cuna, por lo que tienen una carusa de cierto cansancio, pero están graciosos, no?
Estos dias Carlos ha estado (y aún sigue) un poco pachuchete, cosas del cambio de tiempo supongo: mocos y más mocos junto con algo de tos, que sobre todo le afectan al dormir porque no le dejan respirar bien. Como además él tampoco es que le encante que le quitemos los mocos, lucha como si le estuviéramos matando, el resultado es que anda gran parte del día con moquetes. Pero bueno, es prácticamente la primera vez que se pone malo desde que nació, y tampoco mucho, no ha tenido fiebre. No nos podemos quejar. Cristina ha tosido un poco pero no ha tenido los mocos de Carlos.
El lunes estuvimos en el pediatra para su revisión de los 9 meses. Cristina sigue en los 6,5 kg, le cuesta crecer en peso a la niña (claro, ¡si no para quieta y no duerme!) pero en altura ya está en 67 cm, está en percentil 10. Y Carlos ya pesa 8,3 kg y mide 71 cm ¡campeón! Van muy bien los dos, cada uno a su ritmo pero los dos muy bien.
No tengo mucho más que contar, nuestra vida es muy monótona ultimamente ;) Hasta la próxima pues
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