
La verdad es que la parejita esta se deja llevar por ahí para tomar algún aperitivillo. Bueno, la mayor parte de las veces, porque en alguna ocasión sí que nos han dado un rato pesado tirándose toda la cena llorando o similar. Eso es más Carlos que Cristina. Es que Carlos tiene un único resorte para calmarse: el movimiento. Si te estás quieto (y eso pasa si estás sentado cenando), no es nada fácil calmarlo. Pero si va en el carrito o en el coche cae redondo ipso facto, ¡es mágico!
Lo de la gorra es que en ese viaje le suele dar el soletón en la cabeza, así le da menos. Pero le queda enorme (!). Tampoco es que Cristina no se duerma en el coche, no, pero su resorte mágico es otro: el chupete. Lo único malo es que aún no lo controla y se le cae cada dos por tres.
Lo que no les gusta demasiado es la cuna. Solo por la noche para dormir, pero por el día no hay manera de tenerlos metidos en la cuna. De nuevo, mágicamente detectan el momento en que entran en la cuna y en ese preciso instante se despiertan y muy probablemente se arranquen a llorar. Esta foto es por la noche, por eso Carlos aguanta dormido y Cristina aún no pero ya llegará. Está haciendo gimnasia, algo que ya se le veía venir en la incubadora.
Hoy es el tercer cumplemes de los nanos. ¡Ya tienen 3 meses! como pasa el tiempo que barbaridad.
Finalmente, y para acabar por hoy, voy a poner un video de un domingo por la mañana, cuando se acaban de levantar. Al levantarse, siempre después de un buen biberón, están simpáticos.
Al final del video aparece el 'modo surtidor de leche' de Cristina que mencionaba en la entrada anterior.
¡Ah! no me quiero despedir sin desearle a felicisima que todo le haya ido bien hoy. Tenía programada una cesárea para hoy por la mañana pero aún no sabemos nada de como ha ido la cosa. Ansiosos esperamos.