Los padrinos fueron mi hermano Jose Ignacio, Rocío la hermana de Carmen y sus respectivos (Ana y Pedro). Los de Carlos fueron Pedro y Ana, los de Cristina Jose Ignacio y Rocío. Así cruzados, de este modo ambas dos parejas son padrinos de los dos. Bien se que es una tonteria, son sus sobrinos y no creo que tengan un trato diferente por ser además padrinos, pero bueno, así hacemos la gracia.
El pequeño Pedro, nuestro sobrinete, tuvo un rato divertido al comerse un poco de souflé del postre. Hay que decir primero que Pedro se come todo lo que cae a su alcance, y segundo que el bizcocho del susodicho establa 'ligeramente' empapado en algún licor. Antes de que nos diéramos cuenta Pedro ya se había comido su postre, al menos la mitad antes de poder quitárselo tras darnos cuenta del desaguisado. Si hubiera sido su hermana (que no come nada), al probar un sabor raro hubiera dejado de comer seguro, pero él no, se lo traga todo y después pregunta.
Al dia siguiente estuvimos en una casa de campo que tiene la familia de Carmen, pasamos el día alli con algunos de los primos y tíos. Entre ellos tito Víctor, padre de Aarón, que nació unos meses antes de que naciesen los peques. En esta foto está con Carlos, muy serios los dos. Parecen un par de miembros de la CIA o similar, sólo les falta el vestir de negro y la identificación colgada al cuello.
Ya acabo, tan sólo añado un par de fotos de los peques: la primera una foto de Cristina carcajeándose. La verdad es que le falta un tris para empezar a lanzar risas a carcajada batiente, muy poco. La segunda es Carlos, agazapado bajo una sábana que parece que esté viendo una peli de terror.
Nada más por hoy. En unos dias, mas.