Lilypie Third Birthday tickers

Lilypie Third Birthday tickers

sábado, 12 de febrero de 2011

Desayunos y otros sucesos

Estas semanas hemos tenido algunas novedades en nuestro día a día. Los peques evolucionan. Otro día hablaré de la lengua suelta de Cristina, que es una de las cosas que más rápidamente evolucionan, pero hoy trataré alguna otra cosa. Es que se me acumula la tarea, con tanto tiempo entre actualizaciones

Carlos y Cristina nunca han sido de muy mal comer, afortunadamente para nosotros, porque un niño mal comedor es una desesperación. Sin embargo hay serias diferencias entre ambos: Carlos es un tragón y Cristina es delicadita. Pero es que esta tendencia, que ha existido casi siempre, se está exagerando. Carlos ya come de casi todo, lo que le des por lo menos lo prueba y si le gusta (que no siempre) se lo come sin problemas. Cristina en cambio si es nuevo por de pronto lo normal es que se niegue a probarlo. La estrategia entonces es dejarselo delante e ignorarla un rato, porque a veces si piensa que no la estamos presionando para que lo pruebe, entonces es cuando lo hace, si le da la gana, claro. Otras muchas veces no, pasa de ello y no hay manera. El mensaje es algo así como "yo como lo que quiero y cuanto más queráis que prueba algo, menos lo voy a intentar". Es una cabezona de cuidado.



En este contexto, hemos empezado a desayunar todos juntos los fines de semana. Entre semana no nos da tiempo entre llevarlos al cole y prepararnos nosotros, pero en fin de semana nos molestamos en preparar la mesa con varias viandas, fruta, leche (que no toman, pero insistimos), galleta, bollos, etc, para hacerlo más entretenido y que coman con los papás, cosa que les gusta. Ahí los tenemos, Carlos con un bollo con nocilla y Cristina con galletas. Este es un ejemplo de lo que decía antes, a Carlos le encanta la nocilla, pero es que Cristina ni siquiera quiere probarla.




Otra cosa: a los peques les gusta pintar. En papel, con ceras, con bolígrafo (un peligro), en las paredes (sí, sí, un desastre de paredes que tenemos...) y también en la pizarra que Papá Noel les trajo en Navidad de casa de los titos Jose y Ana. En realidad les gusta tanto pintar cmo borrar. Aún no hemos colgado la pizarra en ningún lado, pero algún día de estos lo haremos. Es curioso que al principio a Carlos esto de la pintura (originalmente en papel) no le tiraa mucho. Vamos, que no hacía ni caso. Pero ahora le gusta mucho, más que a Cristina incluso, que le gustó desde el primer día. Se entretiene mucho, e incluso su profesora de la guarde nos dice que es el niño que más pinta de la clase.





Estos días son las fiestas de Campanar, el barrio donde vivimos. Originalmente era un pueblo de huerta de las cercanías de Valencia pero hoy en día ha sido absorbido por la gran ciudad. Eso sí, queda el trazado histórico del pueblo en medio de la ciudad, casitas bajas y plaza de la iglesia. En esta plaza se puso el fin de semana pasado un mercadillo medieval, uno más de los muchos que se ponen con cualquier excusa en toda España, y con el fin de pasar el rato allí nos dirigimos con los pequeñajos. También vino el tito Álvaro, que es quien aparece con Cristina en la foto:



En el mercadillo compramos un xilófono para Carlos y Cristina. En muchas ocasiones nos vemos obligados a comprar "dos de cada", pero esta vez sólo compramos uno. Lo cual nos lleva a periódicas discusiones por el uso del instrumento. No son capaces de coger un palo cada uno y usarlo a la vez, no, ha de ser de uno de ellos y no se lo deja al otro. Hacemos turnos, y les obligamos a respetarlos. A ver si aprenden a compartir algún día.



Además de disfrutar de las fiestas, nos fuimos a ver a la prima Zoe y los titos a su casa. A los dos le gusta mucho ver a la prima, se le acercan con una curiosidad tremenda y un cuidado extremo (no se si piensan que se puede romper o algo así). el caso es que claro está que mucho rato no se podían estar quietos, así que salieron a jugar un rato a la hermosa terraza qe tienen los titos, y acabaron jugando con un par de taburetes que habían allí. Grandes momentos de diversión para grandes y pequeños:



Por cierto que el tito Pedro sí me envió la foto de Navidad con los Reyes Magos, pero es que la imagen del Rey Gaspar ha salido tan penosa que casi que no voy a ponerla aquí. Pobre Rey Gaspar, tanto esfuerzo para esto.

No mucho más por hoy, otro día más

7 comentarios:

muermi king dijo...

CARRERA DE TABURETES!!! Cómo han crecido!
Con respecto a lo de comer, seguro que cuando Cristina se pone cabezota con la comida "alguien" dirá: "igual de cabezota que su padre/madre".

Un abrazo y pasadlo bien en las fiestas.

Antuan dijo...

Cambia lo de "cabezota" por "huevón/a" y tendrás la frase tal cual. Real como la vida misma.

En cuanto a lo de los taburetes, esto de comprar juguetes definitivamente no merece la pena. ¿Para qué? Si de todos modos van a jugar con lo que tengan a mano

IRENE dijo...

Que graciosos están a estas edades!! Monísimos!!

ANABEL dijo...

Cristina es muy fotogénica, no comerá más que lo que quiera, pero es muy fotogénica. Me parece una idea estupenda la de desayunar todos juntos. ¿Te puedes creer que yo no consigo que dejen el biberón por las mañanas? Eso sí, después se zampan unas galletas, o churros, o tostada... lo que enganchan. Pero el biberón no lo perdonan. Digo yo que antes de casarse lo dejarán...¿o no?
Por cierto, Segun está leyendo la de 2066 de Bolaño y dice que está muy bien. A mi me va a tener que esperar hasta el verano, no me veo con valor.

Tío Álvaro dijo...

Pon más posts! que sólo veo a mis sobrinos crecer vía cibernética...

Me alegro que los nenes estén tan bien, y también vosotros.

Tío Álvaro

madredemellizos dijo...

Hola! Encantada de conoceros! Yo también soy madre de dos peques que empiezan a darme guerra, peleas de juguetes, rabietas y alguna pequeña trastada...pero todo compensa. Estupenda idea la pizarra en la pared aunque un poquito más alta! Te iré leyendo.

Antonio dijo...

Irene, tienes razón, a estas edades están para comerselos, super graciosos. Luego crecen, eso si. ;)

Anabel, yo en realidad creo que Carlos es más fotogénico. Cristina sale tal como es, Carlos en cambio si lo pillas con esa sonrisa que Dios le ha dado sale genial. Pero bueno, los dos son muy guapos (que voy a decir yo!!!). Es curioso: Carlos y Cris hace un montón de tiempo que no toman biberón (yo creo que casi un año ya). La leche no lo quieren ver ni en pintura, sobre todo Cris. Carlos sí toma algo, sobre todo mojando galletas, pero Cris nada de nada. Pero en biberon, no,en vaso.

Por cierto que si Los detectives te parecio dificil de seguir el argumento, 2666 no te quiero ni contar... pero a mi me encantó. Y eso que está inacabada, algunos dirían que tiene un final abierto. Es muy buena, cuando tengas un tiempo lo lees. Ah! Y enhorabuena por esa aventura en la que te has metido, no se de donde sacas el tiempo.

Madredemellizos, encantado de verte por aqui. No habia visto nunca tu blog, le echare una ojeada más profunda cuando tenga un rato. Por cierto que la pizarra irá más alta, es que aún no la hemos colgado en ningún sitio, pero es cuestión de días.