Llevo unos cuantos días sin escribir nada, básicamente porque he estado muy liado con el trabajo. Pero desde la última entrada, hemos tenido ocasión de ver tres veces, tres, a los monos.
La primera, el el IVI. Los pequeñajos no se portaron muy bien, no hacían más que moverse y desesperó a la pobre ginecóloga que nos hacía la ecografía. De hecho, no terminamos de ver todos los parámetros que querían medir, y tendremos que volver en unos días. La pequeñaja se portó particularmente mal, incluso empezamos la eco con la cabeza hacia abajo y la acabó con la cabeza hacia arriba. Pero todo lo que pudo verse, muy bien. Como de costumbre, la niña más pequeñita que el niño, pero todo bien.
La segunda, en urgencias del 9 de Octubre, el lunes pasado. Carmen tenía un día muy malo, con dolores varios y pinchazos en la parte baja de la tripa, así que por la tarde nos fuimos al hospital. La verdad es que estuvimos 5 horas esperando a todas las pruebas y análisis, y a que la ginecóloga de guardia nos pudiera atender. Al final lo único que obtuvimos fue unas pastillas de paracetamol, para los dolores, además de saber que los dos monos estaban bien, que no habían contracciones, y que sólo son "molestias de embarazo" (vamos, que ajo y agua).
La tercera, anteayer, en la visita al ginecólogo de cada dos semanas. De nuevo, lo mismo, la mona estaba muy escondida y costaba mucho verla bien, pero parecen estar creciendo bien, él más que ella, para variar. El chiquitín ya está cerca de 1,5 Kg, mientras que ella no está muy claro (porque no se deja medir) pero algo menos. Nos ha mandado más corticoides (
Celestone cronodose) para mejorar la maduración pulmonar y nos ha dicho que va todo lo bien que cabe esperar en un embarazo gemelar. Su objetivo es llegar a la semana 38.
Hasta aquí el parte médico del día, que no es corto.