Estoy seguro de que todos los padres múltiples saben de qué voy a hablar, y la verdad me gustaría saber en qué proporción pasa también con los padres de un niño/a a la vez. Se trata de la increíble cantidad de absolutos desconocidos que te paran por la calle para ver a los pequeñajos, hacerte innumerables preguntas sobre los mismos y desearte lo mejor (por lo general) para los nanos y para nosotros.
Cierto es que la inmensa mayor parte de estos absolutos desconocidos lo hace con la mejor del las intenciones y que la mayor parte de los comentarios son positivos, y que todos ellos son muy de agradecer. Gran parte de la gente que se cruza por tu camino les dirige como mínimo una mirada, de ellos una parte también considerable les sonríe (y a nosotros también, como diciendo "pobrecillos"), pero es que hay gente a la que he visto cruzar corriendo la calle para plantarse en medio de tu camino a ver a los nanos, que si vas un poco con prisas y no te fijas mucho casi te los llevas puestos en el carrito.
Lo único que pasa es que llega un momento en que tu paciencia para explicar una y otra vez la misma historia se va reduciendo, todos tenemos días mejores y peores (y más con estos dos), y hay días en los que no querrías dar más explicaciones sobre lo mismo a alguien que ni conoces de nada ni lo vas a volver a ver en la vida, probablemente. Es en esos momentos cuando desearías poder hacer lo que dice el título del post: sacar un folletito del carrito, entregárselo al desconocido de turno y decirle "su folleto, gracias". El cual contendría más o menos la información siguiente:
- Son niño y niña, si. La parejita, si. Que bien nos ha salido, si
- La verdad es que no hacía falta tener mucha suerte, una vez que son mellizos hay un 50% de posibilidades de que sean niño y niña
- Sí, son mellizos
- No, gemelos no, si son de distinto sexo siempre son mellizos
- La niña la que lleva pendientes y vestido, el niño el grandullote.
- Si, él es mucho más grande, 1,5 kg más (y no, no se come los biberones de su hermana, aunque lo pueda parecer)
- No, aunque ahora mismo pueda parecer que él (o ella) es más espabilado/a, es porque está despierto y el otro dormido, pero si fuera al revés parecería lo contrario
- Si ve que están llorando y nos ve algo agobiados para calmarlos, por favor deje sus preguntas para otro momento
- Nacieron en febrero, calcule Vd. los meses que tienen (inciso: esto es para que no tengamos que rehacer el folleto mes a mes)
- Gracias por sus buenos deseos y comentarios positivos. Si los tiene negativos, ahorrenoslos por favor
Eso dejaría más o menos cerrado el 90% de los comentarios habituales. Hay otros más o menos comunes, sobre todo los que te paran por la calle porque o bien han tenido ellos mellizos también (a veces hace 40 años, eso sí que sería interesante, saber cómo se las apañaban hace 40 años con mellizos sin todas las cosas que hay ahora), o porque ellos mismos lo son también. Y otros que se salen por la tangente, aunque son los menos. Otros sólo dicen "Ay, que monos" mientras pasan a tu lado (también los hay quienes dicen cosas de otro estilo, pero de esos paso).
Al final casi todos ellos se acaban despidiendo con un buen deseo. Lo más normal es un "enhorabuena!" y ya está, otros se despiden con un "salud para criarlos", o incluso algo más bonito como "que los veáis con nietos" (no se si tengo tanta moral). Pero yo me quedo con lo que nos dijo una señora extranjera cuando estuvimos en Girona: simplemente dijo "happy life!"
Que es lo importante. ¿O no?