La experiencia de Reyes empezó para nosotros en realidad el día antes; por la mañana fuimos a la Universidad, al campus, porque se organizaba una "visita" de los reyes para los familiares de la gente que trabaja allí. Entre ellos el tito Pedro. Y claro, no podíamos ser menos y nos apuntamos, fuimos con los primos. Estaba todo muy bien organizado (se nota la experiencia de varios años haciendo esto), los Reyes se subían a un estrado en la sala del paraninfo y los niños iban subiendo por turno a ver a uno de los reyes, quiees les hacian unas carantoñas y les daban un regalito. A Carlos y Cristina les tocó el rey Gaspar, que fue muy simpático con ellos y les regaló un libro de animales a cada uno. Que les encanta, por cierto.
Lamentablemente no pude hacer fotos de la ocasión, y por eso esperaba que el tito Pedro me enviara alguna, pero no ha podido aún, ya me llegará.
Luego nos fuimos de comida or ahí con los titos y otros amigos de los titos, de la universidad, y fuimos a un sitio muy bien montado donde además de restaurante es parque infantil. Tienen una ludoteca con monitor donde puedes dejar a los niños por un módico precio de 3 (al lado de donde estás tú comiendo) y te los mantienen la mar de entretenidos. (¿Porqué no hacen más sitios así? Que poca visión comercial tienen los hosteleros, luego se quejan de que no se puede fumar en los bares...). A partir de tres años, eso si. Nosotros tuvimos que cuidar de los peques, pero el resto de la marabunta infantil del restaurante estaba pasándoselo en grande todos allí metidos. Aquí un momento de Cristina jugando con la prima Rocío y otras niñas:
Como no podíamos dejar a estos dos solos en la ludoteca los dos comieron con nosotros, sentados en sus tronas de viaje. Y como tardaron en traernos todo lo de comer, se tuvieron que entretener con otras cosas:
Observese lo bien que coge el boli Carlos, eh? Y no le hemos enseñado, le sale así solo.
La verdad es que cada día más se entretienen con lo que sea. La atención no les dura mucho centrada en lo mismo, pasa de una cosa a otra en un plis, pero se nota que van creciendo ya.
El día grande de Reyes les amaneció en casa de los abuelos. Como era de esperar, aún se enteran poco del rollo este por lo que no se levantaron expectante ni con ganas de ir a buscar sus regalos (no aún, ya veremos el año que viene). Pero sí que se alegraron mucho cuando vieron las cajas con los regalos y luego con los juguetes. Aquí está Cristina con la caja antes de quitarle el papel de envoltorio:
En casa de los abuelos los Reyes les trajeron una muñeca a Cristina (que llora si le quitas el chupete, ¡que peligro!) y un juego de utensilios domésticos a Carlos. Si, ya sabemos que es un regalo un poco extraño, pero es que a Carlos una de las cosas que más le gusta es irse a por la fregona en casa, no hay manera de separarle de ella. Así que una de juguete (y tiene éxito la dichosa fregona con su cubo). En todo caso no acaban de tener claro para qué sirven las cosas, Carlos por ejemplo usaba la aspiradora para subirse como si fuera un coche:
En casa de los primos los reyes dejaron una caja de disfraces para Cristina (es conocida la afición de la niña por los disfraces) y un juego de bloques de construcción para Carlos. este ultimo juego tiene mucho éxito para construir "torres", un día de estos a ver si le hago una foto y lo publico. Aquí Carlos empezando a disfrutar del juego:
Ultimamente no hemos hecho mucho más, el último fin de semana de frio estuvimos en Albacete y no salimos de casa de los abuelos para nada (entre otras cosas porque tanto yo como los peques estuvimos malitos), así que no hay mucho que contar. Pero en breve, más.
Ciao