Como ellos estaban pasando el fin de semana en Alicante, nos fuimos a un punto intermedio (en realida más cerca de ellos que de nosotros, pero más o menos): Benidorm. Todo aquel que me conozca sabe que Benidorm no es precisamente santo de mi devoción, pero hay que admitir que tiene unas cuantas cosas buenas: las playas en sí, que están bastante bien, el ambiente que hay siempre (da igual la época del año que vayas, siempre está lleno de gente; eso en otras playas no pasa, vas a la manga del Mar Menor, por poner un ejemplo, en Noviembre, y se te cae el alma a los pies), o que a pesar de la hipermasificación la verdad es que la ciudad no agobia. Pero lo mejor es el clima: a escasos 30 kilómetros de allí estaba cayendo el Diluvio Universal, y sin embargo en Benidorm, ni gota, y solete. De hecho, hacía hasta calor. Había un montón de gente en la playa:
Eso sí, este dichoso clima otoñal-engañoso nos ha dejado de momento una víctima: Carlitos y su garganta que está tocadita. De hecho, el domingo ha estado ronco todo el dia. Es gracioso escucharlo con una voz entre Joaquín Sabina y Darth Vader, pero pobrecito, da penica escucharlo, seguro que le debe doler. Y aún así está simpático. La foto es del sábado, está sonriente porque es muy majo, pero se le ve en la carusa que empieza a estar malito. Bueno, el martes vamos al pediatra de todos modos, a ver cómo lo ve.
Cristina también está simpática en la foto, ¿verdad? Según he leido este periodo de los 6 a los 9 meses suele ser bastante agradecido: son graciosos, ríen, sonríe, se lo pasan bien en el parque... pero aún no andan. Los meses siguientes serán más ajetreados, seguro
En esta foto Carlos tiene un compañero de silla no muy habitual. Seguro que dentro de unos años serán compañeros de diversiones habituales, eso si, si Cristina les deja ;)
He hablado del sábado, pero luego el domingo estuvimos liados cambiando habitaciones y montando cunas. Hemos tardado un poco más de lo previsto, pero finalmente tenemos su habitación casi lista. Por fin se nos van a independizar. Hemos cambiado dos habitaciones, una de ellas queda dedicada a habitación de los nanos, la otra a multiusos (habitación de visitas, despacho, etc). Seguro que dentro de unos años tendremos que dedicar una a cada pequeñajo, pero de momento que compartan habitación. Yo estuve compartiendo habitación con mi hermano hasta los 18 años, y tan mal no hemos salido.
Bueno, otro dia cuento más cosas, por hoy basta. Abur!