La semana pasada al final nos escapamos de fallas durante un par de dias, jueves y viernes estuvimos de excursión en Cuenca, ciudad de las casas colgadas y de los mil museos (¡¿cuantos hay?!). Tanto petardo y tanta gente en la ciudad es un poco cargante si no eres fallero, y al final huimos un par de días. Y elegimos la ciudad de Cuenca por su cercanía (relativa) a Valencia y a Albacete, donde luego íbamos a pasar un par de días más. Ahora bien, la próxima vez que planifique una escapadita, voy a mirar bien mirado lo de las cuestas, porque acabé hasta el gorro de empujar el carrito de los bebés.
Cuenca es una ciudad partida en dos, como otras similares, con un casco antiguo bonito y una ciudad nueva que es donde vive la gente. No me extraña, si yo viviera en Cuenca también viviría en el 'llano'. sobre todo con bebés. Como dato curioso, la población de la ciudad y la provincia no alcanza la que tuvo en el siglo XVI. Eso es declive y lo demás son tonterías.
La parte de arriba es bonita, de hecho está declarada Patrimonio de la Humanidad desde 1996; tiene algunas particularidades como casas de 7 u 8 pisos por un lado y 2 o 3 por el otro (lo que da una idea de su orografía) y bastantes palacios, iglesias y conventos, gran parte de ellos convertidos en museos (Diocesano, el de la ciudad, el de Arte abstracto Español, el de las ciencias de Castilla-La Mancha, la Fundación Antonio Pérez, la Fundación Saura, el museo de la Semana Santa y el Espacio Torner). Pero está claro que no la pensaron para ser cómoda de habitar. Como no somos muy de visitar museos con bebés que puedan dar el espectáculo nos centramos en visitar lo visitable por fuera y disfrutar de un buen día soleado (a ratos).
Visto desde la parte de arriba de la ciudad, el skyline tiene su aquel:
En esas fotos se ve abajo, al fondo, el Parador Nacional de Cuenca que fue donde nos alojamos. Para subir hasta ahí arriba hay que empujar mucho el carrito, os lo aseguro.
Las siguientes dos fotos salimos los chicos por un lado, y las chicas por otro, con la Catedral al fondo, la cual, a pesar de ubicarse en medio de Castilla la vieja, pertenece curiosamente al estilo Primer Gótico Francés, arquitectónicamente hablando. Al parecer la reina de por aquel entonces era de por allí y tuvo su influencia a la hora de hacer construir la Catedral. Creo que la foto de las chicas es más aparente, se nota que no salgo yo ;).
Los peques han vuelto a portarse de escándalo en esta escapada. No nos podemos quejar en absoluto de su comportamiento, llevándolos todo el día metidos en el cochecito de un lado para otro, nos han dejado comer, han dormido sus siestas, y no han dado ningún escándalo en ningún momento. En el hotel se durmieron a pesar de que no estaban solos en la habitación, nos quedamos con ellos y pedimos que nos subieran algo para cenar a nosotros. Y aún así, con tele puesta y todo, se durmieron, un poco más tarde de lo habitual pero sin dar mucho la lata. Aquí los tenemos recién levantados con su papá en la cama y por el suelo poco después para jugar. La cara de recién levantado se me nota sobre todo a mi, pero ellos tampoco llevaban mucho rato despiertos.
Para acabar, hay que hablar un poco del Parador de Cuenca, donde nos alojábamos. Ventajas: muy bonito como gran parte de los paradores (era un antiguo convento) y pegado al casco histórico de la ciudad. Andando, 5 minutos aún empujando carrito. Desventajas: ya va necesitando un pequeño repaso para renovar su aspecto y funcionalidades. Por ejemplo, el ascensor era pequeñito y el carro gemelar no cabía ni en broma. Lo solucionamos subiendo a los nanos en brazos y dejando el carrito en recepción. El personal del Parador muy amablemente nos permitieron dejarlo alli y no nos pusieron ni media pega. Otra desventaja, que es complicado aparcar, pero con la tarjeta de 'Amigos de Paradores' nos daban el parking gratis, y como nos la hicimos este verano a raiz de nuestras vacaciones en Vic, pues se solventa el problemilla.
Nos estamos planteando que si estos dos se siguen portando así hay que aprovechar y hacer excursiones mientras podamos.
Ale, ya está bien que luego me quejo de que los post me salen super grandes.
Hasta otra.